El alto costo de vida marcado por un proceso inflacionario que no se detiene, motiva que las compras de obsequios navideños 2022 no sean tan numerosas y suntuosas.
Al menos esta es la generalidad que se observó hasta este viernes en Caleta Olivia si se hace una comparación con el movimiento de ventas que existía en la etapa de la prepandemia, cuando la gente podía desplazarse sin recaudos sanitarios por calles y comercios, algo que volvió a normalidad.
En una recorrida realizada hoy por la zona del microcentro, El Patagónico constató que la circulación de gente llevando paquetes no era un común denominador como resultaba habitual en otros fines de año.
Ahora se ven en menor cantidad y en dimensiones más reducidas, salvo las tradicionales y vistosas bolsas de tiendas y regalerías de tamaño estándar.
En diálogos informales, los y las vecinas consultadas por este medio coincidieron en señalar que los costos este año son muy elevados, pero de una u otra forma procuraban no dejar de lado la tradicional costumbre de comprar algún regalo.