En rueda de prensa, el delegado Daniel Labado, acompañado por otros referentes de ese sector, entre ellos Ricardo Herrera, acusaron abiertamente al secretario general de la comuna, Juan Carlos Gómez, de pergeñar esa estratagema para dividir a los trabajadores municipales, indicando que ahora el Ejecutivo creó una nueva base en la planta de cemento.
Aseguraron que se contrata a personal de empresas de servicios particulares, entre ellas del ámbito de la construcción, para ejecutar tareas que ellos (los municipales relegados) siempre realizaron.
Además, dijeron que desde hace varios días el secretario del área, Carlos Ibarra, no aparece por el recinto ubicado en el barrio 3 de Febrero, el cual se ha convertido en un depósito de chatarra de vehículos , camiones, máquinas y colectivos, siendo estos últimos los que hace varios años estuvieron afectados al servicio de transporte urbano de pasajeros.
A todo, sumaron el hecho que solo les dejaron vehículos antiguos que apenas están operativos ya que los nuevos que fueron adquiridos por esta gestión municipal (incluyendo camiones y máquinas viales) tienen otra base de operaciones.
Por si fuera poco, denunciaron constates persecuciones, notas que nunca se responden y, sugestivamente, a Labado y a otros delegados de sectores les llevó una cédula de citación del Juzgado Federal por una protesta laboral que realizaron en la Ruta 3 durante la actual gestión comunal.
Llamativamente, se vieron obligados a denunciar públicamente todas esas circunstancias ya que desde el gremio que los nuclea, el SOEMCO, sus directivos parecen desconocerlas ex profeso.