La extensa y emblemática búsqueda de Marita Verón, la joven tucumana desaparecida en abril de 2002, sumó un nuevo y doloroso capítulo este viernes. Su madre, Susana Trimarco, la principal activista en la lucha contra las redes de Trata de Personas en Argentina, recibió la confirmación de la muerte de una mujer en Asunción, Paraguay, que presentaba fuertes similitudes físicas y coincidencias biográficas con su hija.
El deceso de la mujer, que se encontraba en situación de calle, ocurrió el sábado pasado a causa de su precario estado de salud. La noticia fue confirmada a Susana Trimarco a través de una funcionaria de la Defensoría del Pueblo de la localidad paraguaya. La mujer había sido hallada en condiciones deplorables, viviendo como indigente y alimentándose de la basura. La causa de la muerte fue directamente relacionada con el nivel de desnutrición agravado que padecía.
A pesar de que la identidad de la fallecida aún no está confirmada, la insistencia de los vecinos y las autoridades locales en Paraguay impulsó a Trimarco a solicitar una investigación exhaustiva. La activista, que encabeza la búsqueda de su hija desde hace más de dos décadas, aseguró que se siente "mal, muy triste con todas estas cosas que están pasando". La noticia llega después de que se abriera una nueva línea de investigación en el caso.
Ante la información, Susana Trimarco confirmó que viajaría a la capital de Paraguay la próxima semana. Su objetivo es verificar que la persona fallecida sea o no su hija, para lo cual ya se coordinó la solicitud de colaboración internacional.
Desde la semana pasada, ya se habían enviado al país vecino las muestras de ADN y las huellas digitales de Marita Verón para que se realizara un cotejo con los restos de la mujer fallecida. La mujer fue sepultada bajo una lápida común, pero Trimarco confirmó que se conoce la ubicación del cuerpo para proceder con los estudios. Estos análisis son cruciales para determinar la identidad de la persona y, en caso de ser positivo, finalizar el calvario de la madre y su familia, o, de ser negativo, continuar con la búsqueda.
La principal razón que impulsó la investigación y la posterior reacción de Susana Trimarco fueron las coincidencias entre la descripción de la mujer hallada y la de su hija. Aunque la persona fallecida se había presentado ante los vecinos con el nombre de “Eva”, las autoridades paraguayas descartaron que fuera originaria de ese país, ya que poseía documentación falsa y carecía de registros locales.
Trimarco aseguró haber reconocido una serie de características físicas en las fotografías recibidas. "A mí me impactaba la carita de ella, la parte de la ceja, la quijada, la forma y había similitudes". La madre de Marita detalló que la cara de la mujer estaba "ultrajada, deteriorada como indigente, pero con similitudes físicas".
Además de las semejanzas físicas, la mujer habría proporcionado datos biográficos que coincidían con la vida de Marita Verón. Habría manifestado tener una edad similar a la de Verón, haber asegurado ser argentina y ser madre de una hija. Esta información, junto con la insistencia en el hallazgo, alertó a Trimarco, quien admitió que esta es "la primera vez que pasa esta situación de todo lo que he pasado, nunca me habían mandado así la foto y con esta insistencia".