Para la Justicia ordinaria estaba prófugo desde hace 2 años pero cumplía una condena federal

Se trata de Mario Quiñones, quien está imputado de haber participado el 6 de febrero de 2014 en un robo armado en una vivienda de Camarones. En septiembre de 2015 se dictó su captura por no presentarse a un acto judicial y en estos dos años que estuvo prófugo cumplió una condena por una causa federal. La jueza Gladys Olavarría ayer rechazó su sobreseimiento en la causa y ordenó que se fije la audiencia preliminar a juicio en el término de cinco días.

En la sede de los tribunales penales de Comodoro Rivadavia se celebró ayer la audiencia de rebeldía contra Mario Quiñones, quien hace más de tres años está imputado por un delito de robo agravado contra una conocida familia de la localidad de Camarones. Desde hace más de dos años era buscado por la Justicia ordinaria, hasta haber dado con su paradero el lunes.

Luego de la presentación de las partes, la funcionaria fiscalía Inés Bartels solicitó que se declare legal la detención del imputado debido a que pesaba sobre él una orden de detención y captura dictada el 30 de septiembre de 2015 por el entonces juez penal José Rago.

De acuerdo a la información a la que accedió El Patagónico, la Policía de Chubut aprehendió a Quiñones cuando el lunes a las 18:45 caminaba por las calles de Camarones. Allí, reside su madre y hace unos 40 días que el hombre gozaba de libertad condicional por una causa de drogas en la que resultó condenado por el Juzgado Federal de Rawson.

En la audiencia la defensora pública María de los Ángeles Garro argumentó que se encontraba vigente una orden de detención emanada de la autoridad competente en contra de su defendido y solicitó la libertad de su asistido. Recordó que la audiencia de control y apertura de la investigación se realizó el 8 de febrero de 2014 con la calificación legal provisoria de “robo doblemente agravado por ser cometido en poblado y en banda y por el uso de arma de fuego”, en calidad de coautor para Quiñones.

El 30 de septiembre de 2015 la Fiscalía presentó la acusación sobre la base del delito de “encubrimiento por receptación”, por lo cual de acuerdo a dicha calificación, con una pena en expectativa de 3 años de prisión, la causa prescribió. La defensora requirió la prescripción de la acción y el consecuente sobreseimiento definitivo de Quiñones.

Mientras, la representante fiscal recordó que la calificación de encubrimiento que mencionó la defensora era la calificación alternativa, y que la calificación principal por la que se acusó la causa era la de robo doblemente agravado. Bartels aseguró que por esta última calificación legal la causa no se encuentra prescripta.

Agregó que el caso tiene abogado querellante y esa parte también presentó su acusación por la misma calificación principal. Por esa razón, solicitó que no se haga lugar al sobreseimiento, se notifique a las partes y se continúe con el trámite de la investigación.

La jueza penal Gladys Olavarría resolvió declarar legal la detención de Quiñones y decretó el cese de la rebeldía y captura dictada contra él debido a que el imputado fijó domicilio y aportó un teléfono. Sostuvo que no se encontraban vencidos los plazos de investigación y rechazó el sobreseimiento.

La magistrada ordenó la continuidad del trámite de la causa y estableció el plazo de 5 días para que las partes ofrezcan prueba y la Oficina Judicial fije fecha de audiencia preliminar. En esa instancia se decidirá si la causa es elevada a juicio oral y público. Mientras, Olavarría dictó la libertad del imputado.

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