El pedido ante el tribunal que juzga al imputado por el delito de homicidio culposo agravado por haber conducido en avanzado en estado de ebriedad y a una velocidad imprudente cuando llovía, lo hizo este jueves en la audiencia de alegatos.
El juicio oral y público finalizará a mediodía del jueves 25 de septiembre cuando los jueces Mario Albarrán, Juan Pablo Olivera y Griselda Bard, den a conocer su veredicto.
Vale recordar que el fatañ accidente vial se registró alrededor de las ocho de la mañana del 24 de junio de 2023 cuando Julia Casas de Cruz, jubilada de 77 años, cruzaba una de las manos de avenida Eva Perón, frente al Hospital Zonal y sufrió gravísmas heridas que le causaron su deceso al ser atropellada por un automóvil VW Gold Trend.
El mismo era guiado en sentido sur norte por Daniel Isaac Robles, actualmente de 44 años, quien minutos antes se había retirado de una céntrica confitería bailable donde se desempeñaba como personal de seguridad.
Las pericias que se practicaron en el lugar y los vides de cámaras de vigilancia del Hospital determinaron que velocidad del rodado oscilaba entre los 50 y los 53 km/h. cuando lo permitido es 40 en zona urbana. Además, el test que se practicó inmediatamente después del accidente determinó que tenía 2,34 gramos de alcohol por litro de sangre (en Santa Cruz la tolerancia es cero).
El fiscal consideró que conducía de manera imprudente ya que no tomó previsiones para evitar accidentes, sobre todo cuando las condiciones climáticas eran adversas.
Por ello, en base a lo que estipula el código penal para el delito de lo que se le acusa, solicitó al tribunal que se lo condene a 5 años de prisión (no especifico si era de cumplimiento efectivo) y además que se le imponga la prohibición conducir automotores por 8 años e incluso que se lo someta a curso de manejo defensivo.
Por su parte, Marcelo Fernández, uno de los abogados defensores del imputado podio para su cliente la menor pena atenuada que establece el código penal (de 3 a 6 años) fundamentando ello que Robles no tenía ningún antecedente penal ni multas de tránsito.
Además citó que si bien era un contraventor por conducir estado de ebriedad, nunca tuvo intención de causar un accidente e incluso se quedó en el lugar y entregó su licencia de conducir.
Por otra parte, Robles accedió a sentarse frente a los jueces para formular sus últimas palabras antes de sentencia.
Manifestó estar arrepentido por lo sucedido y luego volteó la cabeza y miró a los familiares de la víctima, pidiéndoles perdón entre sollozos (foto).