Piden la renuncia de Morales y la anulación de la reforma constitucional

Mientras los cortes de rutas se multiplicaban en todo el territorio provincial, el gobierno de Jujuy intentó convencer que la reforma de la Constitución consolida los derechos de los pueblos originarios. "Que Morales renuncie", le respondieron.

La provincia de Jujuy vivió el sábado otro día de furia, con cortes de ruta y protestas multiplicándose desde la Puna a la selva de Yungas, a los que el gobierno provincial respondió con represión. Hay medio centenar de personas detenidas, un número indeterminado de heridos y algunas personas cuyo paradero se desconocía.

Sin embargo, la violencia estatal no logró detener la protesta que anoche había retomado casi todos los puntos donde se establecieron piquetes, y había sumado otros, impulsados sobre todo por pueblos originarios que exigen la renuncia del gobernador Gerardo Morales y la anulación de la reforma de la Constitución jujeña.

El día había empezado mal. Después de las 6 de la mañana, cuando todavía estaba oscuro, la Policía detuvo a dos comuneros en el corte en la rotonda de Purmamarca, un punto clave, porque ahí empalman las rutas nacionales 52 y 9, que conducen a los pasos internacionales a Chile y Bolivia, respectivamente. Jesús David Flores, de la Comunidad Coquena, de Purmamarca, y Desiderio Olmos, de Collamboy, fueron arrastrados por policías. Tras horas de bronca y zozobra, ambos fueron liberados. Flores contó que fue muy golpeado: "Llovía patadas y piñas", describió.

Hubo varios hechos de represión, aunque quizás el más violento fue en Purmamarca, donde hubo disparos de balas de goma, gases y golpes, y fueron detenidas al menos 27 personas. Anoche, desde las puertas del penal de Alto Comedero, un equipo de abogados indicó que tenían una lista de 39 personas, pero prefirieron no dar nombres, porque no hubo información oficial. Tampoco se informó oficialmente sobre las personas heridas, algunas con disparos en los ojos o la cara.

La represión más encarnizada fue pasadas las 15, después de que una comitiva del gobierno llegara al cruce. El ministro de Gobierno, Normando Álvarez García (ex embajador en Bolivia, implicado en el golpe de 2019 en ese país); la ministra de Ambiente, María Inés Zigarán, y la ministra de Desarrollo Humano, Alejandra Martínez, entregaron copias del texto constitucional reformado intentando demostrar que no lesiona derechos indígenas. La respuesta fue el repudio: "Que renuncie Morales", exigieron. La comitiva se retiró advirtiendo que debían retirar del corte a niños y niñas, anticipando la represión que sobrevino poco después.

A las 15.40 policías de calle y de Infantería cargaron contra la manifestación por segunda vez en el día. “Estuvo la policía de Morales, no vino la Gendarmería. Los hermanos han sido heridos y tenemos más de 27 detenidos y otros desaparecidos porque los corretearon por los cerros y no sabemos dónde están”, relató Armando Quispe.

También destacó que “hay una niña a la que la policía le rompió la dentadura y a otro hombre le lastimaron el ojo. Es grave la situación y pedimos a los organismos de derechos humanos y al personal de salud que se acerquen porque hay heridos, y estamos buscando a los hermanos". Los manifestantes escaparon del avance policial por el lecho del río, algunos grupos subieron cerros o montañas y desde ahí arrojaban piedras a los policías que avanzaban en bloque por el cemento, abajo.

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