Pilar Gamboa: "No creo haber vivido un momento tan oscuro como este"

La actriz comparó el presente argentino con la crisis de 2001, recordó aquellas jornadas y puso el foco en la capacidad de los artistas y de la sociedad para organizarse frente a los momentos de mayor angustia.

Pilar Gamboa expresó su preocupación por el clima social que percibe en la Argentina y definió el presente como uno de los momentos de mayor oscuridad y angustia que le tocó atravesar. La actriz aclaró que nació en los años 80 y que no vivió la última dictadura militar, pero sí atravesó de manera directa otros períodos de fuerte convulsión social.

“No creo haber vivido un momento tan oscuro como este, de tanta angustia”, sostuvo.

Entre sus recuerdos aparece especialmente la crisis de 2001. En ese momento tenía poco más de 20 años y trabajaba como promotora en YPF, en una oficina ubicada a pocos metros de la Casa Rosada. “Viví la crisis del 2001, trabajaba, estaba ahí, me llegaron los gases”, contó al recordar aquellas jornadas.

A pesar de su preocupación por el escenario actual, Gamboa reivindicó una mirada optimista. “Yo también soy una persona optimista”, afirmó. Su reflexión la llevó a recordar lo ocurrido después de aquella crisis, cuando “todo se prendió fuego”, y la manera en que comenzaron a surgir nuevas formas de organización y creación.

En ese proceso, la actriz destacó especialmente el papel de la cultura y de quienes sostienen espacios artísticos desde la autogestión. “Tengo la sensación de que hay algo muy constitutivo en nosotros, los artistas, y quiero creer también en una gran parte de la sociedad, que no van a poder con eso”, sostuvo.

Gamboa definió esa capacidad colectiva como “el arte de juntarse” y señaló la existencia de pequeños espacios culturales que continúan funcionando en Buenos Aires. “Está lleno de sótanos en Buenos Aires, de gente que está armando su espacio de resistencia desde hace mucho tiempo”, describió.

Su mirada está atravesada por una trayectoria ligada al teatro independiente. Comenzó a desarrollarse en la escena porteña a fines de los 90 y principios de los 2000 y forma parte de colectivos como Piel de Lava y Compañía El Silencio. Sobre aquella generación, explicó: “No esperábamos que alguien nos convocara. Hacíamos”.

Actualmente atraviesa un importante momento profesional, con trabajos en producciones como Envidiosa, Viudas negras y División Palermo, además de continuar vinculada al teatro.

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