En uno de los retratos, Javier Milei es un X-Men musculoso. El presidente colgó pinturas suyas personificado como Wolverine, gigantografías de la revista Time y The Economist y en redes sociales hablaron de culto a la personalidad.
El dato se desprende de un trabajo de la consultora Zuban Córdoba, que también registró una caída en la aprobación del Gobierno y en la imagen del Presidente. Además, un 67,8% señaló que el Estado debería garantizar la igualdad de oportunidades de los ciudadanos.