Por aplausos "intimidatorios" suspenden sesión del Concejo

Lo dispuso el presidente del cuerpo deliberativo comunal de Caleta Olivia, Miguel Troncoso (Frente de Todos), al considerar que no había seguridad para sesionar y además calificó de “extorsiva” la actitud del grupo de empleados que protagonizó el suceso.

El mismo se registró alrededor de las 09:00 de al inicio de la sesión ordinaria N° 570, habiéndose ya tomado lista de presente por Secretaría, izado el Pabellón Nacional y entonado el Himno.

Inmediatamente después ingresó a la sala de sesiones, golpeando las palmas de sus manos, un grupo de empleados legislativos encabezados por el delegado José Villarreal.

El dirigente forma parte del grupo de municipales disidentes que demandan a los ediles que colaboren en las gestiones para lograr una urgente recomposición salarial, aunque en este caso la protesta apuntaba principalmente a otras reclamos laborales dentro de la misma esfera del Concejo.

Ante esta circunstancia, Troncoso resolvió suspende de manera inmediata la sesión y se retiró junto a los otros dos ediles de su bloque, Juan Carlos Juárez y Paola Álvarez, pero los opositores Cristian Bazán y Gabriel Murúa (SER) se quedaron en sus bancas algunos minutos más ya que no se sintieron intimidados por los aplausos de los manifestantes.

“CAUSAL DE DELITO”

Más tarde, Troncoso difundió un comunicado de prensa por el cual justificó su decisión de suspender el acto parlamentario, indicando que “sin medir consecuencias, ni tener en cuenta las necesidades de los vecinos, ni respeto a la institución a la cual pertenecen, ni a sus propios compañeros de trabajo, un grupo minoritario de empleados irrumpió en la sala de sesiones de manera indebida e inapropiada, reiterando un reclamo que ya estamos resolviendo”.

En otro párrafo de la nota expresó que “otra vez, arremeten contra la democracia y sus mecanismos de trabajo, dejando expectantes a toda una comunidad que espera las diferentes definiciones sobre los proyectos presentados, haciendo ademanes por exigencias particulares”.

“Queremos dejar en claro –agregó- que no estamos en contra de que se manifiesten y que reclamen lo que consideren justo, pero todos los empleados saben muy bien que hay lugares, momentos y representantes para hacerlo, y que interrumpir o entorpecer una Sesión Ordinaria es causal de delito”.

Además puso de relieve que “no vamos a tolerar más este tipo de interrupciones, que terminan siendo una extorsión por parte de este sector minoritario no representativo, y que exigen que cumplamos con sus peticiones sino no nos dejan sesionar”

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