El blanqueo fue realizado a través de una cuenta del Instituto para Obras de Religión (IOR), banco oficial del microestado pontificio.
La sentencia también incluye la confiscación de un millón de euros, que ya había sido retenido en 2014 por las autoridades locales.
Proietti había sido arrestado por bancarrota fraudulenta en mayo de 2016 en una investigación de la Fiscalía de Roma y se comprobó que tenía cuentas en el IOR con su empresa de construcción que había recibido algunas contratas del Vaticano, informó EFE.
Las investigaciones que llevaron a la condena, son el resultado de investigaciones conjuntas llevadas a cabo por el promotor de Justicia (fiscal) vaticano, la Autoridad de Información Financiera, la Gendarmería vaticana y la magistratura italiana.
La condena a Proletti por lavado de dinero es la primera que se aplica en el Estado vaticano, delito previsto en el artículo 421-bis del Código Penal.