El acto de entrega de las pulseras fue presidido por el vicegobernador Mariano Arcioni; el ministro de Gobierno, Rafael Williams; el subsecretario de Protección Ciudadana, Pablo García; y funcionarios del Poder Judicial. Por parte de la empresa proveedora estuvo su gerente técnico, Horacio Amden.
A través de un convenio firmado entre el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación y el Ministerio de Gobierno del Chubut, se accedió a los veinte dispositivos electrónicos duales contra la violencia de género, domésticos e intrafamiliar.
García explicó que la provincia fue elegida entre otras tres para iniciar la prueba piloto que incluye distintas etapas. Una de las primeras es concluir con la capacitación de los futuros operadores y equipos técnicos que comenzaron el 29 de noviembre en Puerto Madryn.
La proveedora de las pulseras es la empresa "Surely S.A." y su gerente técnico repasó que en 2012 "implementamos con éxito el primer Sistema de Prevención y Protección de las víctimas de violencia de género de Latinoamérica junto al Ministerio del Interior de la República del Uruguay".
Explicó que el sistema de Disuasión y Prevención de la Violencia de Género, Doméstica o Intrafamiliar "es una herramienta de control, supervisión y rastreo del agresor buscando proteger a la víctima, la cual está compuesta de tecnología, de verificación, de presencia y localización dual.
El sistema está conformado por una pulsera y un dispositivo que portará el agresor y otro dispositivo que utilizará la víctima. Amden además puntualizó que "el Punto 4 de la Proclama de #Ni Una Menos pide garantías para la protección de las víctimas de violencia y la implementación del monitoreo electrónico de los victimarios para asegurar que no violen las restricciones de acercamiento que impone la Justicia.
FUNCIONAMIENTO
La medida que dispone la provisión del dispositivo tiene como objeto garantizar el cumplimiento de la medida cautelar dictada judicialmente. La tecnología cumple funciones de verificación de presencia y localización dual, y el sistema está compuesto por la pulsera que usará la víctima y un dispositivo que deberá llevar el agresor.
Una vez instalados los elementos, se emitirá una señal continua que permitirá determinar la posición de las personas involucradas. De esa manera, el agresor no podrá acercarse a la víctima debido a que la distancia de restricción se mantendrá fuere cual fuese el ámbito donde se encuentren las partes, ya sea por acción premeditada o fortuita.
Ante una aproximación indebida, los elementos enviarán una alarma para desalentar el acercamiento al presunto agresor y advertir a la víctima y al Centro de Monitoreo. De este modo, los alertas serán recepcionados por el Centro de Monitoreo y un operador entrenado y capacitado que tomará las medidas establecidas en el protocolo de actuación.
- 06 diciembre 2016