De acuerdo a las primeras informaciones que dieron a conocer fuentes confiables a El Patagónico, ese grupo había estado durante toda la noche ingiriendo bebidas alcohólicas en un domicilio del barrio Rotary 23.
De esa reunión también participaba otro joven que reside en una habitación que alquila en los fondos de una casa de Pasaje H al 1.100 del 3 de Febrero, a quien le dijeron (según sus dichos) que iban a ir a matar a su amigo con el que convive en ese lugar, por lo cual decidió retirarse caminando y luego alertó a policías que realizaban una ronda de vigilancia en un móvil patrullero.
En tanto, el trío que había hecho la amenaza, solicitó telefónicamente el servicio de una agencia de taxis y los fue a buscar un auto conducido por una mujer, totalmente ajena a los sucesos.
Al llegar al pasaje H, que es una calle de tierra de pronunciada pendiente, dos de los sujetos le dijeron a la chofer que los esperara, mientras que la joven del grupo se quedó dentro del vehículo, un Ford Fiesta de color blanco.
Los individuos ingresaron por un portón y fueron hacia los fondos de la vivienda donde hay una pieza y allí sorprendieron su víctima que estaba en la cama, poco antes de las nueve de la mañana.
Pero ya el alerta policial ya había sido irradiado a Comando de Patrullas y a otras dependencias, por lo cual en contados minutos al lugar arribaron numerosos patrulleros.
Un grupo de uniformado ingresó rápidamente y redujo a los delincuentes y otros interceptaron a la joven que los esperaba dentro del taxi, mientras la chofer no salía de su asombro.