Cientos de personas manifestaron su bronca contra las políticas llevadas adelante por el presidente interino de Brasil Michel Temer, quién sucedió a Dilma Rousseff luego de que suspendida en mayo en un proceso de "impeachment" por presunto maquillaje presupuestal.
El lugar de los enfrentamientos, que por el momento son controlados por las fuerzas de seguridad de Río de Janeiro, es el estadio Maracaná, específicamente sus alrededores.
Hubo quema de camisetas y el estado es de atención y alerta hasta que dé inicio la ceremonia.