El 8 de julio de 1945 el general Edelmiro Farrell había anunciado la convocatoria a elecciones y el levantamiento del Estado de Sitio en la Argentina. Había agitación en las calles y el hombre fuerte de aquella dictadura en retirada, el coronel Juan Domingo Perón, ya era un posible candidato presidencial debido a su exitosa política en favor de los trabajadores llevada a cabo desde la Secretaría de Trabajo y Previsión Social.
Sin embargo, sus posiciones y ambiciones disgustaban a muchos de sus compañeros de armas que exigieron su renuncia. El pedido fue desleal y a la vez injustificable. Así lo cataloga Natalio Luis Jovanovich, uno de los adoctrinadores más importantes que ha tenido el justicialismo en Comodoro Rivadavia durante su historia.
"Se buscó su renuncia porque no respondía a los intereses de la oligarquía. La gente se sintió identificada con Perón. Encontró en él un líder que respondía a los derechos de trabajadores y, por sobre todas las cosas, era justo con el pueblo", comentó a El Patagónico.
Ante esta situación, la Confederación General del Trabajo (CGT) se reunió para establecer una convocatoria a huelga general para el 18 de octubre. Apenas terminada la votación, grupos de trabajadores comenzaron a movilizarse por todo el país. El motivo del paro era defender las conquistas sociales frente a la reacción del Gobierno. Y la gente en la calle buscaba que Perón retornara a la Secretaría de Trabajo.
El miércoles 17 de octubre de 1945 columnas de manifestantes se dirigieron hacia la Plaza de Mayo y exigieron la inmediata libertad de Perón. Similares manifestaciones se reprodujeron en La Plata, Rosario y otras ciudades del interior.
"Yo vivía en el barrio de Avellaneda y las autoridades decidieron cortar el puente para detener el paso de la gente que quería manifestarse. Tantas eran las ganas de la población de estar presente en la Plaza de Mayo que muchos utilizaron barcos o nadaban de una punta a la otra. No les quedó otra que dejar el camino libre para que la comunidad pueda expresarse", detalló Jovanovich.
"Farrell tuvo que responder ante la gran presencia de la gente en la plaza que exigía la liberación y la presencia de Perón. Además, la CGT entregó un petitorio firmado por 300 sindicatos reclamando que se dieran respuestas a las demandas gremiales. De esta manera el pueblo argentino tuvo su segunda revolución histórica: la primera fue el 25 de mayo de 1810", dimensionó.
LOS JOVENES
Y LA HISTORIA
El Patagónico realizó una veintena de entrevistas a estudiantes, de entre 16 y 20 años y de diferentes instituciones de Comodoro Rivadavia. La intención era poder comprobar la percepción que tienen sobre la fecha y qué tan informados están sobre lo ocurrido en 1945.
Martín Ceballos, alumno del Instituto María Auxiliadora, fue uno de los primeros entrevistados en romper el hielo.
"Sé que tiene relación con una manifestación que hicieron los sectores más humildes para que Perón ganara las elecciones", señaló el joven para luego dar paso a Lorena Camaño, compañera de Martín y destacada alumna del establecimiento, según resaltaron sus profesores.
"Si me preguntás a mí creo que esa fecha se debe a una manifestación del pueblo para que liberen a quien consideraban a su líder y, obviamente, la movilización tuvo su efecto y se logró el objetivo. Yo, particularmente, he escuchado que fue una revolución, pero para mí fue una situación más de aquellos años", sostuvo Lorena.
La relación que los jóvenes tienen con la historia en algunos casos es casi nula y esto se hizo evidente durante los diálogos que mantuvo este diario con los adolescentes.
"Jamás escuché hablar de ese día. En mi casa mucho no hablamos de política, miro lo que sale en la tele y luego no investigo en internet. Yo creo que la política es algo aburrido", manifestó Florencia Acosta, alumna de la Escuela Técnica 760.
Los chicos son sensibles ante el grabador. Algunos prefieren obviar la palabra para no exponerse; otros en cambio preguntan si van a salir en la tapa del diario o si su fotografía estará en las páginas principales, para luego contestar.
Agustín Lescano, alumno del colegio Perito Moreno, toma la posta del discurso y asegura que a los adolescentes no les interesa saber lo que ha pasado hace más de 50 años porque no les servirá de nada cuando se dirijan a pedir trabajo en un futuro.
Franco Vargas también accede a dar su opinión. "La verdad no sé qué paso ese día, pero calculo que debe tratarse de Perón y sus seguidores". Y reflexionó: "antes, con 15 años se ingresaba a la política; hoy con esa edad ingresas a los boliches".
Asimismo, durante las entrevistas que mantuvo este diario con los alumnos hubo casos en que muchos asociaron el Día de la Lealtad Peronista con el feriado por el Día del Respeto a la Diversidad Cultural. Otros, en cambio, desconocían el porqué de la celebración del 17 de octubre y se generaba polémica por saber quién tenía la verdad sobre los hechos. Pero todos coincidían en la misma pregunta: "Entonces, ¿el lunes es feriado?".
Sólo dos de los consultados sobre el tema en cuestión mostraron una postura diferente al respecto. Si bien hay que destacar que son estudiantes universitarios. Entre ellos se encontraba María Julia Olivera, estudiante de segundo año de Trabajo Social de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, quien subrayó: "fue un hecho histórico por donde lo mires; fue una movilización que permitió a Perón presentarse a elecciones y ganarlas limpiamente".
Igualmente Fernando Quiroga, estudiante de Ingeniería Civil basado en Construcciones, manifestó que "el Día de la Lealtad es un acontecimiento único en la historia de nuestro país. Por ahí muchos no saben de este hecho por la simple cuestión de que no es feriado y a muchos no les gustan los libros de historia. Yo tuve la suerte de que mi abuelo era un militante político y me fue enseñando determinados puntos de la historia. Si no, creo que estaría igual que muchos de los entrevistados", admitió.