Refuerzan la prevención por el Síndrome Urémico

Durante noviembre y los primeros días de diciembre se registraron tres casos de la enfermedad en Rawson, Puerto Madryn y Trelew. La Secretaría de Salud de Chubut desarrolla una vigilancia activa, y ya se realizaron intervenciones clínicas y epidemiológicas.

El Gobierno del Chubut reforzó a través de la Secretaría de Salud las acciones de prevención en todo el territorio provincial, debido a la aparición de tres casos de Síndrome Urémico Hemolítico (SUH).

Desde las Direcciones Provinciales de Epidemiología y Una Salud de la cartera sanitaria, se informó la situación epidemiológica detallando que durante el mes de noviembre y los primeros días de diciembre se confirmaron tres casos de la enfermedad en niñas y niños de las ciudades de Rawson, Puerto Madryn y Trelew.

Ante ello, se notificó al Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS) y se concretaron las intervenciones clínicas y epidemiológicas correspondientes.

Asimismo, desde la Secretaría de Salud del Chubut, que conduce Denise Acosta, se activaron los protocolos en toda la provincia, y se reforzaron las acciones de promoción y prevención de la salud en terreno.

En esa línea, se destacó que desde las Direcciones Provinciales de Epidemiología y de Una Salud, junto con los equipos de salud y las áreas de Bromatología locales, se continuará realizando la vigilancia activa, y acompañando a las familias afectadas.

Durante el año 2024 se confirmaron 13 casos de Síndrome Urémico Hemolítico en Chubut, con una tasa anual de 2,2 por 100.000 habitantes, y en lo que va de este 2025 se registraron 10 casos, alcanzando una tasa acumulada de 1,7 por 100.000 habitantes.

CASOS

El primer caso se detectó en Rawson el 3 de noviembre y corresponde a una niña de 3 años que fue internada en el Hospital Zonal de Trelew, y debido a las complicaciones presentadas fue derivada al Hospital Regional de Comodoro Rivadavia; y el segundo se registró en Puerto Madryn el 28 de noviembre, en un niño de 1 año y 8 meses que fue derivado al Hospital Zonal de Trelew, por tener compromiso renal.

En tanto, el tercer caso se detectó en Trelew el 2 de diciembre, en una niña de 4 años que comenzó con los síntomas de la enfermedad el 25 de noviembre, con progresión clínica compatible con SUH. Fue internada en el Hospital de Trelew y evaluada por el servicio de Nefrología Infantil, permaneciendo en seguimiento estrecho.

Desde el área de Epidemiología provincial se efectuaron diferentes intervenciones siguiendo los protocolos correspondientes: notificación inmediata a organismos sanitarios nacionales, evaluación clínica y laboratorial completa en cada hospital, y derivación a centros de mayor complejidad cuando el cuadro lo requirió.

Además, se efectuaron entrevistas epidemiológicas a las familias para explorar posibles exposiciones alimentarias y ambientales, y se articuló con Bromatología para medidas preventivas y evaluación de prácticas de manipulación de alimentos.

CARACTERÍSTICAS

El Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) es una enfermedad, que registra mayor cantidad de casos durante la temporada estival, y que afecta especialmente a niños/as menores de cinco años, manifestándose a través de insuficiencia renal, anemia hemolítica y la disminución de plaquetas en sangre, pudiendo ocasionar daños graves en la salud de las personas.

El cuadro clínico suele presentarse con una diarrea que aparece luego de 3 a 4 días de ingerido el alimento contaminado por la bacteria, seguida por dolor abdominal y vómitos. Posteriormente, esta diarrea se vuelve sanguinolenta y, aunque puede ceder espontáneamente, el paciente seguirá presentando palidez y disminución en la frecuencia de la eliminación de orina.

PREVENCION

Para prevenir la enfermedad se recomienda cocinar completamente las carnes (especialmente la picada), evitar ofrecer carne picada a niñas y niños menores de 5 años, y evitar la contaminación cruzada entre carnes crudas y verduras.

También se debe mantener la cadena de frío, lavar y desinfectar adecuadamente frutas y verduras (por ejemplo, con agua y lavandina apta para alimentos), mantener la higiene de manos, utensilios y superficies, y consumir agua segura.

Por otra parte, se aconseja asegurar que las piletas y aguas recreacionales mantengan niveles adecuados de cloro, filtrado y controles periódicos de calidad; y evitar el uso de piletas domiciliarias con agua turbia, sin cloro o sin recambio.

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