Dos sujetos jóvenes llegaron a ese lugar en una desvencijada moto Honda de 125 cc.sin patente y uno de ellos ingresó al local amenazando a una joven telefonista que se encontraba sola, diciéndole que estaba armado y que le entregara dinero,
La empleada le contestó que ella no guardaba ninguna recaudación por lo cual de manera insistente el individuo le exigió que al menos la diera mil pesos, pero al no lograr su objetivo salió de inmediato y subió a la moto en la que lo esperaba su cómplice.
Lo que no sabía era que la joven, on asombrosa valentía, en todo momento tuvo pulsado el botón de la radio enlace y las amenazas eran escuchadas por todos los choferes de la agencia que estaban circulando por diferentes sitios de la ciudad.
Esto hizo que el chofer del móvil N° 10, un VW Voyage de color rojo que estaba muy cerca, llegara en contados segundos para auxiliar a la empleada.
A su vez, ésta continuó informando que los sujetos estaban a punto de escapar en moto, la cual apenas pudo avanzar pocos metros cuando fue embestida por el remisero, cuya identidad no se suministró por razones de seguridad.
APRISIONADO Y QUEMADO
La moto quedó prácticamente debajo del paragolpes delantero del auto inmovilizando a uno individuos que sufrió quemaduras de primer grado en un tobillo al tomar contacto con el caño de escape.
Como pudo, zafó de la comprometida situación y escapó a pie, pero antes había perdido una de sus zapatillas, en tanto que su cómplice ya se había huido.
Casi de manera inmediata llegaron otros remiseros y también varios móviles policiales, entre ellos uno de la Comisaría Tercera cuyos ocupantes atraparon a menos de trescientos metros de la agencia de autos de alquiler al sujeto que estuvo por algunos segundos aprisionado por la moto.
Caminaba descalzo de manera presurosa y no ofreció resistencia y más tarde los policías comenzaron a buscar la restante zapatilla
No habían pasado más de cinco minutos cuando de manera insólita se presentó en el sitio del incidente otro individuo, argumentando que la moto le pertenecía y alguien se la había sustraído, pero tanto la empleada de la agencia como el chofer que embistió la moto, alertaron a los policías que ese era el otro asaltante, siendo inmediatamente detenido.
Más tarde trascendieron sus identidades, tratándose de Elián Sánchez de 18 años y Joel Valladares Lefín, de 21, quedando ambos a disposición del Juzgado Penal de turno.