Renunció el neurólogo infantil del Hospital Regional

Se trata de Agustín Calvo, neurólogo infantil del Hospital Regional quien anunció su renuncia, junto con el Jefe del Departamento de Pediatría; Maximiliano Medina Alarcón y el jefe del Servicio de Pediatría, Luis Cisneros.

Agustín Calvo, neurólogo infantil del Hospital Regional presento su renuncia y a través de La 100.1, aseguró que la misma derivó en varias cuestiones, entre ellas, contó que “no he tenido herramientas para poder colaborar con los padecimientos y enfermedades neurológicas que tienen los niños de esta ciudad”.

Calvo contó que hace más de un año comenzó a trabajar en el nosocomio local y en todo este tramo la decisión obedece a que “desde los 18 meses que estoy trabajando no he tenido respuestas del Hospital para desarrollar los proyectos que necesita mi especialidad” y “no he tenido herramientas para poder colaborar con los padecimientos y enfermedades neurológicas que tienen los niños de esta ciudad”.

Ante las reiteradas negativas y falta de respuestas, el profesional sostuvo que desde su lugar “agoté las instancias posibles” y relató que “presenté notas, proyectos por escrito y no hemos tenido una devolución de ninguna de ellas ni reuniones al respecto. Y tomé la decisión de no seguir en el Hospital”.

“Nunca hubo neurólogo infantil en el sistema de salud público. Cuando vine del Garrahan, vine con mi compañera Crespo. Hicimos un diagnóstico de situación con las herramientas nuestras. Yo vine con el cargo, ella no. Hace un año que se pidió el nombramiento y está el papel de ella dando vueltas en Rawson”, comenzó.

Más adelante, enumeró que “tenemos una situación de pacientes con trastornos del desarrollo que es altísima, entre 5 y 7% de todos los chicos menores de 18 años. Tenemos epilepsia, alrededor de 2 mil. Todo tipo de enfermedades neurológicas que requieren del sistema de salud. Además, se precisa colaborar con los pediatras para la detección temprana de estas enfermedades y el tratamiento adecuado”.

“Tenemos dificultades para hacer un sistema de referencia y contra referencia adecuados con otras localidades de la provincia. Pese a que hemos hecho actividades de capacitación de las que han participado muchos profesionales. Tenemos dificultades para acceder a los tratamientos adecuados. Cada paciente que veo es una dificultad nueva y permanente para lograr el tratamiento como corresponde, sobre todo con la medicación antiepiléptica, donde los expedientes para los tratamientos están tardando varios meses en llegar. El año pasado fue muy difícil, porque muchos niños no pudieron tener su tratamiento adecuado, sobre todo bebés”, sostuvo.

Asimismo, detalló dificultades para abastecimiento de medicamentos costosos, y dificultades logísticas.

“La dirección por algún motivo que yo desconozco colocó un vacunatorio lindero al nuestro, que debería estar fuera del hospital o en zonas más accesibles para la gente. Es un servicio que atiende muchísima cantidad de gente por día, pacientes sanos que no deberían ingresar al hospital y se vacuna niños. Tenemos en la sala de espera un bullicio impresionante, y nuestros pacientes que antes esperaban sentaditos en la sala de espera, que son chicos con epilepsia, del espectro autista, dificultades del desarrollo no pueden estar en ese ambiente”, agregó.

“Se generó un circulo burocrático que termina cansando”, concluyó.

Fuente: La 100.1/MilPatagonias

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