En un colmado gimnasio Héctor Etchart, con más de 3.100 personas en las tribunas, el equipo azulgrana sumó el tercer triunfo consecutivo y podrá gritar campeón por primera vez en su historia mañana, desde las 21:00, otra vez en Caballito.
El pivote británico, con pasaporte de Ghana, Matthew Bryan, resultó la principal figura de los dirigidos por Julio Lamas, al sumar 21 puntos y tomar 8 rebotes. En el quinteto visitante descolló, una vez más, el también extranjero Torin Francis, con 25 puntos y 16 rebotes.
Las defensas fueron las protagonistas en el arranque del partido forzando pérdidas. En este esquema se desenvolvió mejor La Unión que recuperó a su base Alejandro Konsztadt, aunque jugó solo tres minutos y medio del cuarto.
El tiro perimetral de San Lorenzo no estaba aceitado y la visita respondió con un Francis activo. En un abrir y cerrar de ojos, el quinteto formoseño se escapó 14-4.
Pero el 'Ciclón' contestó con Walter Herrmann y Bernardo Musso y achicó la luz. Un triple de Gustavo Aguirre (7 puntos en el cuarto) y le permitió al local adelantarse 20-18 en la pizarra. Los de Guillermo Narvarte cerraron mejor el parcial y culminaron con ventaja mínima arriba: 21-20.
En el segundo cuarto, los nervios y la ansiedad continuaron siendo dominadores. San Lorenzo ganó fluidez con los ingresos de Lucas Faggiano y el estadounidense Roquez Johnson para distanciarse 29-23. La Unión, más allá de los arrestos de Elsener, se equivocó en el traslado (otras tres pérdidas) y el elenco azulgrana mantuvo la diferencia para irse 37-30 en ventaja, al término del primer período
En el comienzo del tercer capítulo, los internos Bryan, por el local, y Francis, por el visitante, se adueñaron respectivamente de sus pinturas. Ambos ganaban continuamente en tablero ajeno y anotaban doble tras doble. El equipo formoseño echó el resto y buscó acercarse, pero falló en los tiros a distancia (3-23 en triples). Cuando asomaba la reacción, San Lorenzo casi que liquidó el pleito con los envíos desde lejana dimensión de Marcos Mata, Marcus Elliot o Herrmann. El marcador quedó en 63-51, de cara a los últimos diez minutos de acción.
La diferencia parecía indescontable. La Unión propuso una rotación de apenas siete jugadores, mientras que el 'Ciclón' apostaba a nueve. Y allí radicó la diferencia, por momentos.
Lamas se la jugó con un quinteto rápido con Faggiano, Musso, Mata, Johnson y Bryan para sentenciar la historia de antemano. Es más, durante los últimos 5 minutos casi no vieron rectángulo ni Herrmann ni Aguirre, siendo reservados para el próximo partido. San Lorenzo, con el fervor de su gente atronando en el Etchart, quedó a un paso de la gloria.
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- 22 junio 2016