Se le derrumbó el techo y se salvó de milagro

“Fue como una explosión, luego no se veía nada por el polvo en suspensión y me dio un susto terrible”, relató a El Patagónico Oscar Alaniz, de 73 años, quien salvó su vida de milagro cuando se derrumbó todo el techo del living–comedor de su casa, una estructura de casi cinco metros de largo y ancho, pocos segundos después de haberse retirado de ese lugar.

El incidente se registró poco antes de las 14 de este martes y la pesada plancha de mampostería, de unos diez centímetros de grosor y cruzada por varillas de hierro y una viga, cayó de manera repentina, destrozando tres sillones, un televisor, sillas, una mesa y otros muebles, dejando solo intactos algunos cuadros que estaban en las paredes.

La vivienda de planta baja está ubicada en la calle Izurrategui 994, zona del barrio Centro, y los bomberos acudieron de inmediato al ser alertados de la emergencia.

Alaniz, jubilado municipal y único ocupante de la casa, también contó que minutos antes de que ocurriera el desastre había sentido ruidos extraños, pero pensó que podrían deberse a una pérdida del tanque de almacenamiento de agua fijado en el techo.

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Además, nunca sospechó que pudiera haber existido alguna fisura en la mampostería del techo o que con el paso del tiempo ésta se hubiera deteriorado, ya que el interior estaba recubierto de machimbre y el exterior por una membrana impermeable.

Providencialmente, al ocurrir el desmoronamiento había salido del living–comedor para recibir la visita de un amigo y este último relató que se llevaron un gran susto, a tal punto que “ambos tiritábamos de los nervios, nos abrazamos y lloramos”.

Los escombros fueron retirados horas más tarde por una cuadrilla de colaboradores del sindicato petrolero, pero los bomberos le dijeron a Alaniz que la situación continuaba siendo peligrosa porque el techo de la cocina podía caerse y por lo tanto le advirtieron que la casa ya era inhabitable.

El vecino dijo que tiene familiares que lo pueden alojar temporariamente, pero necesita ayuda de la comunidad para comprar materiales y reacondicionar la vivienda.

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