Soloaga: "Nunca nos fuimos de Malvinas"

El Paseo de "Héroes de Malvinas" fue escenario a mediodía de este viernes del emotivo homenaje que brindó la comunidad de Cañadón Seco a los caídos en la guerra de Atlántico Sur y a los veteranos. También hubo un reconocimiento a vecinas que ayudaron a los soldados correntinos que custodiaron la planta deshidratadora de YPF y luego fueron trasladados al archipiélago.

El reconocimiento se hizo extensivo a enfermeras que asistieron a los soldados heridos en combate y al universo del género de todo el país que envió alimentos, ropa de abrigo y cartas a quienes defendieron nuestra soberanía en 1982.

De manera particular, fueron once las vecinas (algunas representadas por sus familiares) las que recibieron un diploma y un presente floral en el acto presidido por el jefe comunal, Jorge Marcelo Soloaga, quien fue uno de los oradores, al igual que el presidente de la Asociación de Veteranos de Guerra de Caleta Olivia, Luis Maza.

Debido a las restricciones sanitarias en prevención a la expansión del COVID 19, la asistencia estuvo limitada a funcionarios exceptuados de tareas e invitados especiales, entre ellos la diputada por pueblo, Liliana Toro.

También concurrió es escritor Jorge Mesaín, el cual obsequió a Soloaga un ejemplar de su último libro “Malvinas, con mayúscula” y una delegación del Sindicato Petrolero Santa Cruz liderada por Pablo Carrizo.

Tras el izamiento del Pabellón Nacional, la entonación de la canción patria Aurora y de Himno Nacional, se rindió un minuto de silencio a los soldados de todas las fuerzas que cayeron en acciones de combate y de manera especial se hizo mención al único joven santacruceño que residía en Río Gallegos y murió en las islas, José Honorio Ortega.

“MAS NUESTRAS QUE NUNCA”

El discurso del Presidente de la Comisión de Fomento se centró en principio en una reseña histórica de la usurpación británica de las Malvinas en 1833 bajo “absurdos argumentos” propios de una nación imperialista y colonialista.

Luego citó que en 1974 el entonces Presidente Juan Domingo Perón

logró un gran avance para recuperar la soberanía al acordarse una propuesta de condominio.

A través de la misma, ambas partes aceptaban que flameen las dos banderas, fijándose un lapso de 25 años para que en foros internacionales se discutiera el reclamo de soberanía argentina, pero esa posibilidad se diluyó al fallecer el líder político

Dos años después, recordó, sobrevino la barbarie de la última dictadura militar y cuando sus “idiotas útiles del neoliberalismo” entendieron que la sociedad los repudiaba, decidieron volcarla a su favor ordenando ocupar el archipiélago con las armas y fue entonces cuando un personaje siniestro, Leopoldo Galtieri, apareció en la Plaza de Mayo “gritando a lo guapo y a lo matón: si quieren venir que vengan, las presentaremos batalla”.

Sin embargo –reparó- los que dieron batalla no fue a gente de ilustres apellidos sino los jóvenes de familias humiles como los Maza, los Páez, los Ferreira o los Carrizo.

“Ellos fueron los que pusieron el cuero, la carne, el corazón, el alma y derramaron lágrimas. Muchos se quedaron allá, mientras los milicos de alto rango, asesinos, borrachos y cagones se quedaron acá”, para luego intentar borrar a los muertos, heridos, las imbecilidades que cometieron y hasta quisieron borrar la historia de Malvinas.

Pero ese nefasto fenómeno, añadió, no terminó ahí porque “vinieron otros” que se decían peronistas como Carlos Menen que puso un paraguas al reclamo soberano argentino y más tarde Mauricio Macri a quien calificó como cipayo y traidor.

No en vano, puntualizó, hoy está imputado por haber realizado negociaciones fraudulentas con el Reino Unido de la Gran Bretaña, a espaldas del Congreso y del pueblo, relacionadas con la explotación de hidrocarburos y la pesca en torno al archipiélago a favor de sus amigos sin importarle el reclamo soberano argentino,

En el tramo final de su alocución, dijo a modo de retórica que “nosotros no vamos a volver a Malvinas porque nunca nos fuimos de Malvinas”.

“Por ello –afirmó- vamos a seguir sosteniendo las banderas de la soberanía y que lo entiendan los de acá y los de allá, los colonizadores e imperialistas, los traidores y cipayos, porque las Malvinas son más nuestras que nunca, desde siempre y por siempre. ¡Viva la Patria carajo¡”.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico