La joven que fue víctima de un abuso sexual el miércoles 9 de julio, cuando corría por las playas de Puerto Madryn, dejó una carta en Radio LU17, donde agradece todo el cariño recibido de sus amigos, familiares y de Dios.
También habló de su dolor y del difícil momento que le toca atravesar, y del miedo de volver a la calle.
"Estoy bien; estoy agradecida por cada uno de los mensajes que me llegan al Facebook y a mi casa; no quiero contestar porque no sé qué decir más que agradecer y sepan que no me molestan los mensajes y siento el apoyo de cada uno; a mis amigas, compañeros de la Facu, de voley, no me molesta que vengan a verme; yo quiero verlas, que todos sepan que estoy bien y que solamente tengo miedo; no me pregunto por qué a mí porque desde el momento que el pibe me agarró, yo empecé a decir el Padrenuestro y sentí que nuestro Dios estuvo ahí, conmigo y fue él que me acompañó hasta Popeye para pedir ayuda y fue él quien me dejó abrazar a mi mamá que fue lo primero que se me cruzó en la mente cuando el pibe me agarró", relató.
Asimismo se refirió a lo difícil de atravesar estos duros momentos: "quizás todavía no caigo porque se supone que debería estar en mi cama llorando cuando en realidad lloro con cada abrazo que me da mi familia y mis amigos; tengo mucho miedo de salir de mi casa; quiero ir a la marcha pero me imagino en ella y quiero volver a mi casa, mis amigas me invitaron a comer pero me imagino ahí y quiero volver a la mía; sólo salgo para ir y volver en auto, con mi novio, con mi tío, con mis amigas, o siempre más de dos personas porque tengo miedo de que el tipo salga de cualquier lado, tengo miedo hasta de pasar por el pasillo de mi casa que es al fondo; me da miedo que él salte de la nada; es todo mi miedo".
Y agradeció a todos quienes la apoyan incondicionalmente "sólo quiero agradecer a los que nombré, que sepan que soy fuerte, toda la vida lo fui porque tengo un ejemplo de madre que con veinte y pico de años y cuatro hijos, su marido se fue, vendió la casa, dejándonos solos; mi vieja labura desde esa edad sólo por nosotros; hoy con 45 años sólo me decía con lágrimas en los ojos: uno que tanto los cuida y viene un hijo de puta a arruinarle la vida. Soy fuerte por ella, pienso en ella nada más; si ella es fuerte yo también, así que gracias mi Dios porque hoy me dejaste abrazarla".