Stellantis advirtió por posible cierre de plantas en Argentina

La apertura indiscriminada de las importaciones y la liquidación del mercado interno que dispusieron Milei y Caputo están destruyendo la industria local.

El modelo de Javier Milei y Luis Caputo ya provocó el cierre de más de 34 mil empresas, la mayor parte de ellas Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs). Sin embargo, el descalabro económico que están provocando las políticas libertarias no afecta únicamente a las unidades productivas más pequeñas, sino que afecta también a grandes multinacionales.

En medio del industricidio libertario, ahora Stellantis, la automotriz dueña de las marcas Peugeot, Fiat, RAM, Jeep, Citroën y Alpha Romeo, entre otras, acaba de anunciar que analiza el cierre de sus dos plantas en el país. A los casi 350 mil puestos de trabajo formales destruidos en la era Milei ahora peligran otros 5 mil.

Así lo advirtió el presidente de Stellantis para América del Sur, Herlander Zola, en diálogo con el medio brasileño Exame. "Tenemos dos plantas en la Argentina. Dependiendo del mercado, de las reglas y de la competitividad de los productos, podemos trasladar la producción de una a otra, mantener las dos, cerrar una y mantener la otra o cerrar ambas. El costo de la mano de obra en la Argentina es el doble que en Brasil. Todo puede pasar”, afirmó Zola.

Stellantis tiene dos plantas en nuestro, una de ellas en la localidad bonaerense de El Palomar donde fabrica los Peugeot 208 y 2008, y en Ferreyra, provincia de Córdoba, donde produce los Fiat Cronos y Titano y la Ram Dakota.

Entre las causas del eventual cierre de las plantas en Argentina, Zola advirtió sobre el impacto que significa la mayor competencia de los vehículos importados y la estructura de costos de la Argentina. “Con el mercado cerrado, funcionaba y nos daba un buen nivel de competitividad. Pero con el mercado abierto, definitivamente nos deja fuera de juego”, sostuvo Zola.

Y cuestionó especialmente las diferencias con Brasil. Además de asegurar que el costo laboral argentino duplica al brasileño, señaló que “el costo de producir en la Argentina, si consideramos que el parque de proveedores es limitado, no es competitivo”, afirmó.

Zola dio cuenta además del derrumbe del mercado interno en Argentina merced de la licuación de los salarios de los trabajadores y la mayor competencia de autos provenientes de China especialmente. En ese sentido destacó la pérdida de participación de Peugeot en el mercado argentino sería la responsable de los cambios en la producción de la planta. “Era el mayor mercado de la región para la marca. Solo esa caída ya explica los ajustes que necesitamos hacer en la planta, de donde provenía la mayor parte de nuestro volumen”, explicó.

“El avance chino se produjo a una velocidad muy grande y todas las marcas que producían en la Argentina sufrieron en el mercado interno. No fueron solamente los chinos: los autos fabricados en Brasil también comenzaron a ingresar con mucha más competitividad que los producidos en la Argentina”, explicó Zola.

Y amplió: “no depende solamente de la Argentina, porque el polo industrial abastece a América del Sur y Brasil representa el 65% del volumen de la región. Mientras no tengamos previsibilidad sobre lo que va a ocurrir en el mercado brasileño, es difícil tomar con seguridad cualquier decisión industrial en América del Sur”.

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