Ezequiel Suazo, gerente de la SCPL, fue el encargado de fundamentar en la audiencia pública –no vinculante- realizada este martes en el Centro Cultural, por qué los habitantes de esta ciudad y de Rada Tilly deberán pagar más en energía, cloacas y agua en las próximas facturas. Ya cuenta con el aval del Ente de Control de Servicios Públicos (ENCOSEP).
“La estructura de costos actualizados con valores de hoy asciende a 4500 millones mensuales en el caso de energía y alumbrado público, y 2400 millones para el servicio de saneamiento”, dijo, para luego mencionar la existencia de “características de la ciudad que complejizan la prestación”, como el adicional por zona patagónica que se le debe abonar al personal.
También puso el foco en “la gran extensión del ejido que además no es continuo y tiene baja densidad poblacional”, razón por la cual “la prestación debe mantener mayor cantidad de metros de tendido o cañería en proporción a la cantidad de usuarios, lo que hace que los costos fijos del servicio se dividan en menor cantidad de usuarios”.
En cuanto a energía, “la recurrencia de los temporales de viento también es un factor”, argumentó Suazo, recordando que el temporal de fines de julio de 2023 implicó reparaciones en insumos y el costo de horas extra en personal y equipos, lo que representó “cerca de 300 millones de pesos de ese momento, solo por ese evento”.
En el tema Saneamiento, citó “la complejidad del sistema acueducto para abastecer la ciudad, no solo por su longitud sino porque debe vencer 500 metros de altura por lo que hay 4 estaciones de bombeo”.
Fue aquí cuando mencionó que “la topografía de la ciudad también es un factor. Entre Pietrobelli y el mar hay diferencia de 200 metros; eso hace a distintas presiones en la cañería. Eso, más la falta de agua, produce roturas y el movimiento de equipos para reparar genera también mayores costos”.