Suspendieron el fútbol por agresión a otro árbitro

La Asociación de Árbitros de Fútbol de la Zona Norte de Santa Cruz resolvió dejar de prestar servicios por la brutal agresión que sufrió uno de sus integrantes en un partido de reserva que se jugó el viernes en Pico Truncado.

El hecho obligó a la Liga que nuclea a clubes de Caleta Olivia, Pico Truncado, Puerto Deseado, Las Heras y Perito Moreno, a suspender los partidos previstos para este fin de semana.

Si bien esta esta última institución que preside Raúl Varas comunicó a través de su página web que la medida solo comprende a Caleta Olivia, en la práctica afectaría al resto de las localidades.

Este el segundo caso de violencia contra árbitros que se registra en la zona en menos de una semana. El anterior se produjo en un cotejo de equipos de la Liga de Barrios de esta misma ciudad, donde un árbitro de apellido Toledo denunció haber sido amenazado con un arma de fuego por parte de un jugador del Club Junior, incidente que derivó en la suspensión de los partidos de nivel barrial, algo que continua vigente.

“SE LA REPUSE”

La víctima de la nueva agresión física es Franco Castelli, quien oficiaba de juez de línea en un partido de cuarta división que se jugaba en Pico Truncado entre el local Defensores y Marcelo Rosales de Caleta Olivia.

Casi a mitad del segundo tiempo tuvo que ser suspendido porque se produjo una discusión entre Castelli y el técnico del conjunto visitante, Nicolás Araneda, quien le propinó una trompada, causándose una seria herida sangrante en el párpado izquierdo.

Castelli tuvo que ser asistido en el Hospital Distrital de Pico Truncado, tras lo cual él mismo radicó una denuncia en una sede policial.

Araneda, quien sería un profesor de educación física, se responsabilizó de esa agresión pero también intentó justificarse en declaraciones formuladas al servicio informativo de CaletaVideocable.

Entre otras cosas dijo que “yo soy lo que soy”, “el vago (por Castelli) me incentivaba a pelear afuera, nada que ver. No le rompí las bolas toda la tarde y en la primera que le pido (dio a entender que le hizo un reclamo por una jugada), me hace callar el maleducado diciéndome shhh”.

Luego, en su relato incoherente, dijo que “cuando lo fui a buscar me pega con el banderín y reaccioné…le metí una piña, se la repuse”, tras lo cual aseguró que ese árbitro tiene antecedentes de tratar mal a los jugadores.

“MI HERMANO TUVO

QUE REFUGIARSE”

En tanto, el presidente de la Asociación de Árbitros, Julio Castelli, (hermano del agredido) dio otra versión distinta en base a los testimonios que pudo recoger sobre el incidente.

Dijo que Franco fue golpeado de manera artera y que tuvo que correr y refugiarse en los vestuarios pero igualmente era seguido por Araneda, quien luego también insultó y quiso golpear al árbitro principal del partido, Alan Montesino, pero no pudo lograrlo porque intervino un dirigente del club Marcelo Rosales y lo sujetó ya que estaba sumamente alterado.

Cuando Julio se pudo comunicar con su hermano Franco, éste le aseguró que él nunca reaccionó a los insultos de Araneda, ni tampoco lo hizo el árbitro principal.

Indicó además que la decisión de dejar de dirigir en los partidos de la Liga de Fútbol Zona Norte de Santa Cruz, fue consensuada por todos los integrantes de la Asociación de Árbitros que hoy suman 25, hasta tanto se expida el Tribunal de Disciplina de la Liga.

Además, no descartó la posibilidad de que en el futuro se exija que también haya un servicio adicional de policías en partidos de reserva categorías ya que por ahora el mismo solo se cumple en los de primera división.

Finalmente, manifestó que cualquier árbitro puede tener errores al dirigir un partido y que no pocas veces lo reconocen, pero “también hay técnicos que se van de boca e insultan”.

De manera particular, al referirse a Araneda, no concebía que fuera un ejemplo para deportistas y les enseñe que hay que pegar a los árbitros cuando creen que se equivocaron al cobrar alguna falta.

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