Tras arrasar vegetación por 15 kilómetros quedó controlado el incendio de campos

En los primeros minutos de ayer quedaron extinguidos los últimos focos del incendio de campos que se originó a mediodía del martes en el límite de dos áreas explotadas por YPF, denominadas Cañadón León y Cañadón Minerales. El origen fue la caída de un cable de energía de alta tensión.

Caleta Olivia (agencia)

El fuego arrasó por más de 12 horas una ancha franja de vegetación achaparrada de casi 15 kilómetros de extensión, sin que se reportaran daños en locaciones petroleras.

Su origen fue la caída de cables de alta tensión, según confirmó el comisario Eduardo Jurado, jefe de la Zona 2 de la División Bomberos de la Policía de Santa Cruz, quien dirigió las operaciones de unidades bajo su dependencia emplazadas en Cañadón Seco, Caleta Olivia y Pico Truncado.

El alto oficial dijo que solamente había quedado en la zona hasta avanzada la madrugada un autobomba con su dotación a modo de “guardia de cenizas” para detectar y extinguir pequeños focos que pudieran activarse por las brasas incandescentes de la vegetación autóctona.

También hizo saber que las lenguas del fuego, favorecidas por la intensidad del viento, la escasa humedad y altas temperaturas que oscilaron en los 37 grados centígrados, avanzaron unos 15 kilómetros en dirección Este, quedando muy cerca del casco de la estancia “Bahía Lángara”.

Por ese motivo, al momento de la situación de emergencia, dispuso que una de las autobombas quedara de guardia por algunas horas en ese establecimiento para proteger las instalaciones.

En tanto, otras unidades bomberiles colaboraron con la extinción del fuego, junto a personal de las operadoras de yacimiento YPF y Sinopec que, junto al de sus empresas contratistas, aportaron una gran logística de máquinas viales para realizar cortafuegos y camiones cisterna para el trasporte de agua.

RIESGO EN GASODUCTO

Jurado también reveló que el autobomba afectado a la Unidad 18va. de Cañadón Seco, junto con otra de YPF y personal operativo, mantuvo una estrecha vigilancia en una zona por donde cruza un gasoducto troncal y podía ser alcanzado por el avance de las llamas de varios metros de altura, pero el trabajo coordinado permitió disipar el peligro.

Respecto de los protocolos de seguridad que se siguen para incendios de campos donde hay explotaciones petroleras, dijo que las mismas cuentan con personal de vigilancia que recorre las zonas. Este alerta inmediatamente a sus bases de operaciones y desde allí se retransmite el mensaje a unidades de bomberos.

“Con los informes que se nos reportan, evaluamos rápidamente cada caso e incluso contamos con el apoyo de comisarías que acuden a la zona para evaluar la situación, en tanto se envían autobombas”, precisó.

Destacó además la tarea de sus subordinados, incluso la del personal que se hallaba de franco o de licencia y acudió a sus bases, en tanto que otros aportaron sus vehículos particulares para llevar a otros compañeros o gente de empresas hacia la zona de la emergencia.

Finalmente dijo que para acceder a la misma, hubo que transitar más de diez kilómetros por la Ruta Provincial N° 12 en dirección a Pico Truncado y luego enlazar un camino de ripio hacia la izquierda por el cual se avanzó otros 40 kilómetros.

“Cuando llegamos al foco del incendio vimos que se ramificaba en dos direcciones, pero otro grupo fue por la Ruta Nacional N° 3 hasta la zona de Bahía Lángara y desde allí transitó unos 15 kilómetros hasta dar con frente del fuego”, precisó.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico