El fin de semana largo de Carnaval dejó una postal inesperada en Las Grutas: además de playas colmadas, se multiplicaron las denuncias por estafas con alquileres turísticos. Familias que habían pagado por adelantado sus reservas llegaron al destino y descubrieron que las propiedades no existían o no correspondían a lo contratado.
La situación generó preocupación en uno de los puntos más elegidos de la costa rionegrina, donde la ocupación alcanzó el 100% en los tres centros urbanos, dejando a muchos damnificados sin posibilidad de conseguir otro alojamiento.
PAGINAS FALSAS Y HOTELES SUPLANTADOS
El comisario Ricardo Chepu, titular de la Comisaría 29° de Las Grutas, confirmó en declaraciones a medios locales que recibieron varias exposiciones de turistas víctimas de maniobras fraudulentas.
Según explicó, los estafadores operaban a través de sitios web y redes sociales que simulaban ser portales oficiales o perfiles legítimos de alojamientos reconocidos. En algunos casos, incluso utilizaron el nombre de hoteles tradicionales de la ciudad, replicando diseño, fotografías y descripciones casi idénticas a las originales.
“Son sitios que aparentan ser seguros, pero los números de contacto son falsos. A partir de allí comienza la maniobra”, advirtió Chepu. También reveló que en ciertos casos llegaron a falsificar imágenes mostrando supuestas construcciones en terrenos baldíos.
Las víctimas describieron que, tras el primer contacto, los supuestos prestadores enviaban datos bancarios o enlaces de pago para abonar con tarjeta, débito o billeteras electrónicas. El dinero era transferido directamente a cuentas vinculadas a los estafadores.
Uno de los casos más llamativos fue el de un turista al que le ofrecieron un 20% de descuento si abonaba la totalidad de la estadía por adelantado. Desde la Policía remarcaron que este tipo de promociones no son habituales en el sector formal y deben encender las alarmas.
Las maniobras no se limitaron a casas o departamentos particulares. También se detectaron páginas paralelas creadas específicamente para suplantar la identidad de hoteles tradicionales de Las Grutas, con teléfonos y canales de contacto falsos.