A las 11:30 de ayer, el Aeropuerto Mosconi fue escenario de un acontecimiento histórico ya que a esa hora un avión de la Real Fuerza Aérea Británica (RAF) aterrizó en suelo argentino, algo que no sucedía desde antes de la guerra de Malvinas en 1982.
El RAF Voyager, que partió de la base Brize Norton del Reino Unido, trajo a Comodoro más de 3 toneladas de equipamiento, entre el que se destacaban doce cápsulas de emergencia profunda para continuar la búsqueda del submarino ARA San Juan, del que no se tiene contacto alguno desde el miércoles 15.
La tripulación del Airbus A330, que es utilizado como vehículo de transporte de la Fuerza Aérea Británica, protagonizó además otro hecho significativo ya que el de ayer fue el vuelo más largo que un avión de la RAF realizó sin reabastecimiento de combustible. Por lo general, para conectar Europa y Sudamérica los aviones británicos suelen repostar combustible en la Isla Ascensión.
Los responsables de la nave fueron recibidos en la pista del Aeropuerto Mosconi por el jefe de la IX Brigada, el comodoro Marcelo García, quien les dio la bienvenida.
Aunque de menor tamaño, este avión que tiene características parecidas a los C5 Galaxy de la Fuerza Aérea de Estados Unidos que arribaron a Comodoro Rivadavia, cuenta con capacidad para transportar 291 personas, un tanque de combustible de 11 toneladas y es generalmente utilizado para reabastecimiento aéreo.
Otros datos técnicos del Airbus A330 es que tiene 59 metros de ancho, casi 18 metros de alto y su peso, sin carga, supera los 124.000 kilos, pero normalmente lleva equipamiento y personal, por lo que terminan elevando esa suma a 200.000 kilos. Pese a ese monumental peso, puede alcanzar una velocidad de más de 800 kilómetros por hora y recorrer 12.500 kilómetros.
Días antes del aterrizaje de este avión, un Hércules C-130 de bandera inglesa llegó desde las Islas Malvinas al suelo continental argentino para colaborar en la búsqueda del submarino.