Una vez más el deficiente servicio de salud pública quedó al descubierto al intervenir con una sola ambulancia en el accidente ocurrido ayer a las 20:15 sobre las avenidas Rivadavia y Kennedy. Una sola ambulancia trasladó a los dos heridos más graves, por lo que uno tuvo que ir acostado en el piso de la unidad sanitaria.
Las enfermeras se comunicaban telefónicamente para solicitar otra unidad de traslado, pero los minutos corrían y los heridos deambulaban doloridos por los alrededores del lugar del choque.
De acuerdo a la información recabada por El Patagónico, el Renault Clio -dominio JZX 153- ascendía por Rivadavia en sentido oeste este, es decir, con dirección al centro. El auto era comandado por Ricardo Buenaedo e iba acompañado por Maximiliano Méndez, quien acusó importantes lesiones en la zona de la cabeza y rostro.
En tanto, la Partner patente OAX 490- era guiada por un joven de apellido Llanos, quien iba acompañado por su novia y su padre. Los tres regresaban de una jornada de pesca y desde Rivadavia intentaban cruzar hacia Kennedy.
Por causas que se tratan de establecer, el Clio chocó contra el guardabarros delantero derecho de la Partner y luego salió disparado hacia la vereda donde funciona un comercio de repuestos de autos y una estación de servicio. Allí, el vehículo impactó contra los hierros de contención, lo que impidió que se estrellara contra una palma.
No obstante, el conductor y acompañante resultaron con visibles golpes en el rostro y cabeza, aunque Mendéz revestía mayor gravedad dado que impactó su cabeza contra el parabrisas.
Mientras, la acompañante de la Partner identificada como Luisa Valle, quien se desempeña como enfermera del Hospital Regional, habría padecido fractura en una pierna. La mujer estaba muy adolorida y permaneció varios minutos a bordo del vehículo hasta que pudieron sacarla del habitáculo y subirla a una camilla.
Su novio salió ileso, pero el padre de este se encontraba mareado por el golpe recibido en la zona de la espalda además de sufrir presión alta.
El hombre caminaba por los alrededores con su caña en la mano.
Después de largos minutos los heridos que fueron subidos a la misma ambulancia fueron trasladados al centro asistencial. En tanto, el conductor del Clio y el hombre mayor esperaban la llegada de una ambulancia cuando ya habían transcurrido unos 30 minutos.
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- 29 noviembre 2016