Un testimonio complicó a Jorgelina Domínguez por el crimen de Candela

En la sala de la cámara penal de los tribunales en Trelew, continúa desarrollándose el juicio oral y público donde se juzga la responsabilidad de Jorgelina Domínguez y Nicolás Almendra, como autora y partícipe necesario, en el crimen de Candela González, ocurrido el 29 de abril del año pasado en la plaza del barrio Luz y Fuerza.

El tribunal está integrado por los jueces José García, Alejandro Defranco y César Zaratiegui. Por el Ministerio Público Fiscal la representación la ejercen los fiscales generales María Tolomei y Arnaldo Maza y el funcionario de fiscalía Enrique Kaltenmeier. En tanto como patrocinador de la madre de quien resultó víctima actúa el doctor Federico Espiro. A su vez Domínguez es defendida por Flora Mollard y Lisandro Benítez, mientras que Almendra está representado legalmente por Angela Gómez Lozano.

Varios testigos dieron su testimonio durante los últimos días, y entre ellos tomaron relevancia los dichos de una menor que integraba el grupo que acudió a la plaza aquella tarde, donde una de las participantes era Jorgelina.

En una deposición efectuada mediante anticipo jurisdiccional de prueba, la menor contó que ese día se juntó con quien había acordado la pelea y fueron a casa de la “abuelita narco”, identificando así a la madre de la imputada, juntándose en ese sitio con esta última y Nicolás.

Refirió a que Jorgelina la llevó al baño y amenazándola con un arma le exigió que consiga otra arma perteneciente a su abuelo.

Fue así que fue a buscarla con Nicolás Almendra, entregándosela luego a Jorgelina. Detalló además que se dirigieron en un coche gris hasta la casa del suegro de quien hoy está acusada, y allí cambiaron de vehículo y se fueron a la plaza, lugar de la cita pautada.

Destacó que el grupo estaba compuesto por Jorgelina, Nicolás, ella y dos chicas más, una de las cuales era quien teóricamente iba a protagonizar la pelea con Candela.

Contó además que bajaron todas menos Nicolás, y allí ya estaba Candela con su amiga.

DOS CERTEROS DISPAROS

Según relató cuando la joven que se iba a enfrentar con Candela se agachó para acomodarse el calzado, Jorgelina extrajo el arma y disparó a la víctima, de espaldas. Candela alcanzó a darse vuelta y se abalanzó sobre su agresora.

Según refiere en el testimonio, Jorgelina alcanzó a darle con el arma en la cabeza y cuando Candela comenzó a correr ejecutó el disparo que le dio en el hombro. Luego el arma se trabó pero la imputada logró efectuar un tercer tiro que da en la cabeza de la víctima, cayendo desplomada.

La testigo también indicó que la propia Jorgelina le disparó a la amiga de Candela, sin dar en el blanco, para luego alejarse todas del sitio en el auto blanco que manejaba Nicolás Almendra.

De acuerdo a su relato, luego volvieron a la casa donde dejaron el otro automóvil, y posteriormente pasaron con el auto gris nuevamente por la plaza donde pudo ver como la amiga de Candela lloraba.

“Todos la vimos”, manifestó, al indicar que se alejaron y fueron nuevamente a casa de la “abuelita narco”, donde Jorgelina se lavó las manos.

En la proyección del anticipo jurisdiccional de prueba pudo apreciarse cómo la menor fue dando a conocer la ubicación de cada una de las jóvenes que presenciaron el crimen, señalando a través de un plano las diferentes circunstancias vividas.

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