Una escena de sexo explícito en un libro revolucionó a un colegio 

En un capítulo de Cometierra se describe una escena de sexo explícito. El texto fue entregado a los alumnos de segundo año. 

Un colegio privado de Neuquén quedó revolucionado y con un extenso debate interno por la implementación de un llamado “libro porno”. Las familias de los alumnos de segundo año del secundario Pablo VI se sorprendieron al ver que en un capítulo se describe una escena de sexo explícito de manera cruda.

El tema llegó al Consejo Provincial de Educación (CPE) luego de un reclamo de un grupo de familias, por el contenido del libro “Cometierra”, de la escritora Dolores Reyes, que ha tenido buena crítica a nivel nacional. Trata de una niña vulnerable, flaca y de pelo del color de la tierra, que es una suerte de “médium” que puede escuchar la conciencia de los muertos.

Sin embargo, un polémico capítulo –que no representa el espíritu y el mensaje del libro- generó la reacción de los padres, por el tono de la escena sexual y si era o no conveniente divulgarlo entre el alumnado de segundo año del secundario. Además, del debate moral y sobre los recursos literarios para describir determinadas escenas.

El libro tiene un lenguaje directo y sórdido y en un capítulo describe una escena sexual, en un tono que despertó la polémica en el colegio. De fondo, además, hay un debate político contrapuesto, donde se mezcla el feminismo y un grupo que nada quiere saber con estos contenidos sexuales. Mucho más en un colegio privado.

La concejal de la Democracia Cristiana, Nadia Márquez, expuso la polémica también en sus redes sociales y contó la historia, que recibió elogios y rechazos.

QUE DICEN LAS AUTORIDADES EDUCATIVAS

El reclamo de las familias llegó a la supervisora de Nivel Medio del CPE, Karina Aguilar, quien sostuvo que el libro “Cometierra” está dentro de la currícula de ese año del colegio secundario y se refiere a las problemáticas de manera metafórica.

“En cuanto al fragmento del texto que ustedes citan, el mismo se encuentra fuera de contexto, ya que el título no puede ser analizado y/o emitir una opinión solamente por un párrafo, sino que el mismo debe entenderse en un todo, ya que apunta a un análisis de la vida cotidiana desde un realismo fantástico, es decir trata temas como el femicidio, diferentes tipos de violencia, etc. con una mirada fabulística. Por lo expuesto el texto debe ser trabajado en un todo y el vocabulario que utiliza la autora apunta al que es utilizado por los jóvenes en la actualidad, implica contextualizarse, considerando que es una lectura ágil, pero no fácil”, indicó la funcionaria del CPE.

En un tramo el libro expresa la siguiente escena, que abrió el debate sobre el contexto: “Nos soltamos la boca. Nos reímos más. Ezequiel se quitó la camisa rapidísimo y su mano volvió a tirar del nacimiento de mi pelo. Me recliné un poco, apoyándome en los codos y él volvió a reírse. Con la mano libre, se desabrochó el cinturón, bajó el cierre del pantalón y se lo quitó. La otra mano se cerró en mi nuca. No me podía mover. Tiró de mí. Saco su pija por encima del bóxer y me la acercó a la boca. Me dejé llevar a un beso tan suave como si lo que besaba fuese una lengua. Le bajé el bóxer del todo La piel que tocaba me gustaba. Podía apretarla con los labios mientras la pija jugaba en mi boca y se iba hundiendo. Ezequiel me miró chupar y yo también lo miré a él. Me agarró la cabeza con las dos manos. Mantuvo un rato la presión, hasta que en un movimiento sacó su pija de mi boca y sus manos buscaron mi cadera”.

Y continúa: “Yo me tendí y abrí las piernas. Ezequiel besó mis tetas las, que son del tamaño de un puño cerrado. Después, sin apartar su boca de mi pecho, bajó una de las manos hasta mi concha. Me acarició. Sentí sus dedos hirviendo. Me fui mojando. El siguió un poco más, después llevó la mano de nuevo a mis caderas. Una mano seca y la otra mojada me agarraban firmes. Quería verlo cuando entrara. Quería acariciar su espalda que estaba encima de mi cuerpo. Ezequiel se tomó un tiempo para mirarme a los ojos. Después, sus ojos se fueron perdiendo, y los míos también. No lo vi empujar, meterse, presionar contra mí, agarrarme fuerte con las dos manos el culo y empujar de nuevo".

EL RECHAZO

El texto generó rechazo en un grupo de familias por este capítulo puntual de contenido de sexo explícito. “A nuestro entender, el lenguaje literario de la obra refleja un contenido poco adecuado en el contexto de desarrollo, educación y formación de lectores en esta franja etaria”, explicaron los padres en la nota enviada a la directora del colegio.

Rápido de reflejos, el profesor de Lengua y Literatura del segundo año respondió a los padres sobre el contenido de manera diplomática.

“El libro ha sido pensado para trabajar temas de suma importante para mí, para la escuela y para el sistema educativo, como son el consumo problemático de alcohol y drogas ilegales, la violencia de género, las relaciones familiares y las relaciones amorosas. El texto aborda estos temas de forma clara sin ambigüedades. Por ejemplo, las relaciones sexuales que aparecen en el texto son consentidas y en el marco de una relación de amor con un desarrollo previo extenso”, explicó el profesor a las familias, con respecto al contenido del libro.

“Cuando abordamos un texto en Lengua y Literatura, no hacemos un mero análisis técnico. Seleccionamos materiales que permiten que los estudiantes pongan en cuestión temas que nos rodean como comunidad. Esto se enmarca en leyes y disposiciones educativas, pero también en el espíritu mismo de la escuela de formar a estudiantes en valores”, continuó el docente en su argumentación.

La polémica y el debate se armaron en el colegio, con un tema sensible donde hay varias miradas y posturas políticas encontradas más allá de las reglamentaciones.

Fuente: LMN

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