Vanesa, la peluquera evacuada que no descansa ni puede trabajar

La mujer permanece albergada en el Club Ameghino junto a su hija y no accede a alquileres por su trabajo “en negro”.

Todo era distinto para la mujer hasta el sábado 17 de enero, cuando en su hogar del barrio Sismográfica podía atender a clientes como peluquera mientras cuidaba a su hija. Hoy es todo incertidumbre para ella y sus hijos.

La vecina permanece albergada en el Club Ameghino tras el movimiento en el Cerro Hermitte, ocurrido el 18 de enero. En diálogo con El Comodorense Radio, relató la incertidumbre que atraviesa.

“Recién hoy pude hacer el trámite y va a llevar más de una semana cobrar el dinero. Este no alcanza para el alquiler”, expresó este lunes.

“Yo trabajaba en mi casa como peluquera y como no tengo dónde estar, no tengo cómo trabajar; no soy la única que está pasando por la misma situación”, agregó.

“Nosotros somos tres personas y son 500 mil pesos que me cubrirían como propietaria 8 meses y a los inquilinos 3 meses”.

Sostuvo además que la convivencia en el albergue se torna “incómoda”, resaltando que “es abrumador estar acá dentro; uno quiere descansar, estar en su casa, tener su rutina. Acá no existe el tiempo de descanso, no puedo trabajar, lo único que tengo es una cama y no hay intimidad ni siquiera en el baño. Si bien se agradece el esfuerzo que está haciendo el club de la mejor manera”.

Vanesa enfrenta trabas adicionales por no tener empleo formal: “Yo no tengo un trabajo formal en blanco y complica; los costos de los alquileres están alrededor de 700 mil pesos. Eestoy con mi hija, somos tres. A mi hijo lo acomodé en la casa de mi mamá”.

Para alquilar, los requisitos son casi inalcanzables: “La mayoría te pide mes de depósito, recibo de sueldo, garante. No puedo ir a trabajar a domicilio porque tengo una nena de 11, no es un lugar de confianza, no puedo”.

EL CLUB SOLIDARIO

Mientras, el Club Ameghino continúa alojando a familias damnificadas del barrio Sismográfica y zonas aledañas, convirtiéndose en un espacio clave de contención social en medio de la emergencia.

Walter Ascencio, presidente de la institución, describió el difícil momento que atraviesa el club, que el pasado mes cumplió 107 años sin poder realizar festejos. “Después de lo que pasó, la verdad que es una situación rara. Cumplimos 107 años y nos tocó estar como el primer día, sin festejos. Hoy una pareja de la gente alojada nos regaló una torta en agradecimiento y eso emociona mucho”, expresó en diálogo con El Comodorense Radio.

Actualmente, alrededor de 70 personas han pasado por el club. Algunas lograron reubicarse en casas de familiares, aunque durante los horarios de comida la cantidad de personas alojadas vuelve a aumentar. En ese contexto, Ascencio advirtió sobre el aumento especulativo de los alquileres. “Hay gente que se aprovecha de la situación. Alquileres de 400 mil pesos que a los pocos días los suben a 600. Es una avivada, saben que hay demanda y que las familias quedaron sin hogar”, afirmó.

Si bien las actividades deportivas del gimnasio ya deberían haber comenzado, Ascencio aclaró que no hay apuro. “La escuelita arranca en marzo, por eso hoy seguimos al servicio de la comunidad. No apuramos a nadie. Sabemos que esa plata hoy no entra, pero lo importante es que la gente esté cómoda y que los funcionarios tomen una buena decisión para el futuro de las familias”, sostuvo.

Además, destacó la contención emocional brindada a los más chicos. “El club, la gente del barrio, los amigos, somos una familia. Le festejamos el cumpleaños a uno de los chicos que está alojado acá y la verdad que te saca una lágrima de alegría, a pesar de la tragedia”, relató.

Finalmente, informó que el club vuelve a convocar a la comunidad para recibir donaciones, principalmente de artículos de higiene personal.

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