El diplomático llegó alrededor de las 18.30 acompañado por un reducido grupo de colaboradores y al concluir el encuentro el mandatario santacruceño comentó que “la marcha que mantuvimos fue profunda y le conté nuestro proyecto de desarrollo y del amor por la producción, el trabajo y el valor de la educación”.
Stanley escuchó con atención las ideas del gobernador que giraron en torno “a la imperiosa necesidad de generar opciones de empleo privado, a través del desarrollo productivo, industrial y energético, aprovechando la posibilidad de inversiones extranjeras”.
En ese punto vale mencionar que Vidal ya mantenido encuentros con representantes de Israel, Rusia, Alemania, España, Brasil, China y Emiratos Árabes, entre otros.
En la despedida abundaron los presentes. Del lado norteamericano, Vidal recibió una moneda que Stanley describió de una manera muy particular: “tiene dos caras”.
“Muchos miran solo un lado de la moneda y siempre hay que mirar el otro” expresó, y luego de mostrar la cara que tenía el escudo de los Estados Unidos, giró el metal y apareció la bandera Argentina, tras lo cual, en un castellano dificultoso, pronunció la palabra “amistad”. Además completó sus regalos con un termo y un libro de cocina norteamericana.
Por su parte, Vidal le entregó una réplica de una piedra grabada de la Cueva de las Manos, una canasta con productos regionales.