Aguas siniestras

Desde el jueves 18 de enero, estrenándose simultáneamente con salas de todo el país, se exhibe el film de terror del guionista y director Bryce McGuire, quien se ha basado en un cortometraje realizado en 2014. Prohibido correr.

Prohibido tirarse de cabeza. No hay socorrista. Prohibido bañarse de noche. Ray Waller, una estrella del béisbol obligada a retirarse prematuramente a causa de una enfermedad degenerativa, se muda a una nueva casa con su esposa Eve, su hija adolescente Izzy y su hijo pequeño Elliot. Confiando en recuperarse y volver al deporte profesional, Ray convence a Eve de que la piscina del jardín de su nuevo hogar será divertida para los niños y le servirá a él como terapia física. Pero un oscuro secreto del pasado de la casa desatará una fuerza malévola que arrastrará a toda la familia a las insondables profundidades del terror más asfixiante.

Una piscina en el jardín de una casa. Un símbolo de juventud, estatus, deseos cumplidos. Es la deslumbrante quintaesencia del sueño americano y universal. Un lujo para disfrute de aquellos que se lo pueden permitir, una absoluta necesidad para quienes viven en los lugares más calurosos. Un lugar de recreo paradisíaco para gente de todas las edades, un diabólico peligro para aquellos que se dejan tentar por sus frescas y azules aguas, pero sin suficiente destreza para recorrer sus rincones más profundos y oscuros. Sobre todo de noche.

“Aguas Siniestras” surge del placer más banal de la vida suburbana y lo transforma en el origen de un mal demoníaco en una película que combina el estilo, el giro retorcido y la creación de mundos perversos, con una atmósfera escalofriante y ecos emocionales de clásicos aterradores como “Poltergeist” y “Cementerio de Animales”. Las alusiones y guiños a la cultura popular de los años ochenta son pertinentes temáticamente. “Hemos ambientado la introducción en los ochenta en parte porque quería evocar la sensación de nostalgia de esas películas”, dice McGuire. “La mayor parte de la película se desarrolla en un presente inespecífico, pero en muchos sentidos trata sobre pasar página del pasado, así que tenía sentido el dejarnos llevar por la nostalgia”.

El film conecta con la propia infancia y adolescencia de McGuire, y no sorprenderá imaginar que entre sus inspiraciones pueda haber una cierta acuafobia. “El agua es una noción que siempre me ronda la cabeza”, dice. “Como crecí en Florida, rodeado por el océano por tres frentes, en un clima al que solo se puede sobrevivir participando en el ritual del agua, tengo amigos que se han ahogado y he visto huracanes inundar casas, accidentes de barco, ataques de tiburones, etc. Al final, es normal acabar sintiendo un cierto miedo y respeto por el agua”.

Todos los miedos y gustos de McGuire hallan una potente e indeleble expresión en “Aguas Siniestras”. “Una piscina representa estatus, diversión, ocio”, dice. “Es sexy y seductora, y eso es precisamente lo que la hace letal. Esa agua turquesa resplandeciente nos invita a todos como un canto de sirena. Pero el agua, cuando no hay luz, impone respeto. También me encantaba la idea de conectar con esos recuerdos que todos tenemos de la piscina en nuestra infancia: llegar al sumidero, quitar insectos muertos de la superficie, dejarse ‹atrapar› por el tubo limpiador. Me atraía la idea de convertir estos recuerdos en algo aterrador. Siempre decía en el set: “Quiero oler el cloro”. Espero que la gente huela el cloro cuando vea esta película en la pantalla grande”.

Título original: Night Swim

Género: Terror, suspense

Origen: EE.UU.

Año: 2024 Formato: 2D

Duración: 1 hora 38 Min. Calificación: Apta para mayores de 13 años

Ficha Técnica:

Dirección: Bryce McGuire

Guión: Bryce McGuire, basado en el corto de Rod Blackhurst y Bryce McGuire

Producción: James Wan, Jason Blum

Música: Mark Korven Fotografía: Charlie Sarroff Montaje: Jeff McEvoy

Protagonistas:

Wyatt Russell (Ray Waller), Kerry Condon (Eve Waller), Amelia Hoeferle (Izzy Waller), Gavin Warren (Elliot Waller), Jodi Long (Kay), Ellie Araiza (Ángel), Nancy Lenehan (agente de bienes raíces de los Waller)

Fuente:

Notas Relacionadas

Las Más Leídas del Patagónico