En el marco del Día Mundial de la Prevención del Suicidio, el equipo de Salud Mental del Hospital Regional realizó una campaña para brindar información sobre señales de alerta, pautas de acompañamiento y los espacios disponibles para pedir ayuda ante situaciones de crisis.
En diálogo con Radio del Mar, la licenciada Alejandra Duarte, responsable de la División de Enlace de Salud Mental, destacó que existe una mayor apertura para hablar sobre salud mental. Durante la jornada, jóvenes y adultos se acercaron principalmente para consultar cómo actuar frente a una persona que atraviesa una crisis y dónde recurrir para recibir asistencia.
“Hablar con la gente ya deja de ser un estigma”, señaló Duarte, al valorar estas instancias como una forma de avanzar sobre los tabúes que todavía rodean a la salud mental.
Al referirse a los registros de suicidio en Chubut y a la situación de Comodoro Rivadavia, la profesional remarcó que se trata de una problemática atravesada por múltiples factores. Entre ellos mencionó las dificultades económicas, las consecuencias de la pospandemia, el uso prolongado de pantallas y la falta de espacios de encuentro y comunicación en algunas familias.
“Tenemos que empezar a educar desde la primera escuela, que es la familia”, sostuvo. Para Duarte, generar momentos de conversación y permitir que cada integrante pueda expresar lo que siente resulta central dentro del acompañamiento.
El dato que encendió una de las principales alertas durante la entrevista fue el crecimiento de las consultas por autolesiones en niños. La responsable de la División de Enlace de Salud Mental indicó que actualmente reciben casos de chicos de entre 12 y 14 años, una situación que anteriormente se presentaba principalmente en adolescentes.
“Estamos teniendo niños de 12 a 15 años con autolesiones”, explicó Duarte, y planteó que esta realidad demanda atención de toda la comunidad.
Las causas, según detalló, son diversas y pueden estar relacionadas con dificultades familiares, prejuicios sobre la salud mental, bullying y ciberbullying. Frente a este escenario, señaló que los adultos cumplen un papel fundamental y deben estar atentos a los cambios en los niños y adolescentes, escucharlos y ofrecerles espacios donde puedan contar qué les sucede.
La profesional también puso el foco en las pantallas y en el aumento de la ansiedad que observan los equipos de salud entre niños y adolescentes. Según explicó, el acceso inmediato a contenidos y respuestas puede dificultar la tolerancia a la espera y a la frustración.
“Los chicos son una esponja, absorben todo y naturalizan”, afirmó Duarte al referirse también a las conductas de los adultos. En esa línea, remarcó que padres y referentes constituyen modelos para los niños.
Ante una situación de crisis, la profesional insistió en la importancia de tomar en serio el sufrimiento, escuchar con respeto, acompañar y facilitar el acceso a asistencia especializada.
El sistema de salud dispone de atención en los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) y de una guardia de Salud Mental las 24 horas en el Hospital Regional, integrada por profesionales de psiquiatría, psicología y trabajo social.
“Somos promotores de la salud mental. Todos somos responsables de todos los jóvenes y adolescentes”, concluyó Duarte.