Atacaron con molotov y piedras la comisaría donde murió Curaqueo

La batalla campal entre manifestantes y policías comenzó minutos antes de las diez de la noche del jueves y se extendió hasta cerca de las dos de la madrugada de hoy con epicentro en la Comisaría Quinta y sus calles adyacentes, en el barrio Rotary 23.

La misteriosa muerte del joven Rodrigo Curaqueo ocurrida el miércoles en uno de los calabozos de esa dependencia fue el detonante de los violentos incidentes que habían tenido su primer capítulo esa misma noche y recrudecieron a la siguiente.

Decenas de efectivos policiales del Comando Radioeléctrico y de la División Infantería custodiaban esa comisaría pero igualmente unos doscientos manifestantes -en su mayoría jóvenes- desafiaron ese blindaje de escudos, escopetas cargadas con munición antitumulto y cartuchos de gas lacrimógeno.

Prácticamente todos los policías estaban en el interior del edificio de dos plantas cuando en una primera avanzada, los indignados manifestantes arrojaron una lluvia de piedras rompiendo vidrios, a lo que le siguieron dos bombas molotov (artefactos incendiarios armados con botellas llenas de combustible).

En varios videos tomados desde el interior de la dependencia, quedaron registrados los impresionantes fogonazos y las llamaradas que alcanzaron a varios policías y otros accionaron rápidamente extintores de incendio para apagar el fuego que alcanzó sus uniformes y el piso y paredes interiores.

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Afuera, una y otra vez se observa el avance y retroceso de los manifestantes, incluyendo mujeres que atacaban la comisaría profiriendo insultos, acusando a la policía de haber asesinado a Curaqueo y repudiando la versión policial que daba cuenta que se suicidó ahorcándose con prenda de vestir atada a un barrote de calabozo.

Para colmo, ya se había corrido la voz de que Andrea Muñoz, la madre de la víctima, recibido mensajes de otros detenidos en esa misma comisaría, dando cuenta que escucharon gritos de su hijo cuando era golpeado por personal de guardia.

CONTRAOFENSIVA

A pocos minutos del estadillo de las molotov, los policías salieron a la explanada de la comisaria para reprimir el ataque y se sucedieron los estampidos de la postas de goma, pero además el área circundante se impregnó de gas lacrimógeno que ingresó a viviendas motivando que varias familias decidieran evacuarlas.

Pudo saberse que al menos una joven habría sido alcanzado por un proyectil antitumulto, en tanto que hasta el mediodía de hoy la jefatura de policía no había informado sobre lesionados en sus cuadros.

Los serios incidentes se fueron extendiendo a calles adyacentes con a la llegada de refuerzos en las filas policiales hasta que alrededor de las dos de la madrugada cesaron los estampidos, pero luego de lamedianoche un grupo de vecinos se reunió en la plazoleta del Gorosito para manifestarse “contra represión policial”, cual fue el lema de la convocatoria.

TRASLADAN EL CUERPO

La tensión continuó antes del amanecer de este viernes cuando, alrededor de las seis y por directivas del Juzgado de Instrucción N° 1 de Caleta, el cuerpo de Curaqueo que permanecía en la morgue del Hospital Zonal fue trasladado a Puerto Deseado para practicársele la autopsia.

La madre recién se enteró de ello a media mañana cuando acudió al edificio de tribunales, donde se le informó que la morgue local no estaba en condiciones para realizar esa práctica además se le reiteró el único medido forense disponible estaba aislado por dar positivo de COVID 19.

La bronca de amigos y familiares ya se había hecho sentir el jueves cuando bloquearon al acceso a la morgue para impedir ese traslado. Además, por la intervención de la Dirección de Derechos Humanos del municipio, les comunicaron inicialmente que el cuerpo no saldría de Caleta y se esperaría la llegada de un forense.

Pero todo se fue complicando más ya que desde el ámbito judicial se argumentó que se había hisopado a la víctima fatal que el resultado de la muestra había dado positivo del virus por lo cual no se realizaría a autopsia, algo que fue interpretado por los deudos como una acción para “encubrir” el caso.

Luego hubo otra contramarcha de la justicia debido a la presión de la gente dado que se decidió que igualmente se haría la autopsia pero en Puerto Deseado, novedad que recién fue comunica a la madre alrededor de las 10.30 de hoy.

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