Los hechos delictivos constituyen una profanación a sitios sagrados y generan indignación en familiares de las personas fallecidas.
La necrópolis, ubicada en la zona norte del ejido urbano de Caleta Olivia, no cuenta con suficiente personal de vigilancia y en su amplia extensión hay sectores de fácil acceso.
Voceros de la Policía provincial hicieron saber a El Patagónico que en varias ocasiones se encontró a personas indigentes durmiendo entre panteones, pero la fuerza de seguridad no puede destinar personal de manera permanente para reguardar la zona, aunque como consecuencia del incremento de robos y daños se dispuso incrementar las rondas de vigilancia en su entorno.
Por otra parte, señalaron que se realizan investigaciones para ubicar los sitios donde se comercializan los metales que dan forma a las placas, muchas de las cuales son arrancadas desde los frentes de los nichos, a lo que se suma la inexplicable destrucción de tumbas.
Ante esta circunstancia, una vecina decidió apostarse este martes en el acceso a una de las entradas a fin de recolectar firmas para avalar un petitorio que será enviado al Departamento Ejecutivo de la comuna y también al Concejo Deliberante.
Se trata de Camila Ceballos, quien dijo a medios periodísticos que lo que está sucediendo “es un vandalismo terrible”, acotando que “se pueden ver las placas arrancadas y hasta llegan a llevarse las cerámicas de los nichos".
Concluyó la mujer que "no es sólo el material más preciado como el bronce; se están llevando hasta el hierro fundido; esto es tierra de nadie".
Foto: CaletaVideoCable