Boca derrotó a Paranaense y se metió en los cuartos de la Copa Libertadores

El "Xeneize" dominó a su rival y se impuso 2 a 0 con goles de Wanchope Ábila y Toto Salvio. En la próxima llave se cruzará con Liga de Quito.

Boca derrotó 2 a 0 a Athlético Paranaense en La Bombonera y se metió en los cuartos de final de la Copa Libertadores. El “Xeneize”, de esta manera, superó un duro examen, cerró un resultado global 3-0 y dio un buen paso en su objetivo por conquistar el torneo más importante del continente. Ramón Ábila y Eduardo Salvio anotaron los goles del partido. En la próxima instancia jugará contra Liga de Quito.

Boca sueña con ganar la Libertadores. No pasa un día en el que el Xeneize no piense en eso. Pero, para eso, tiene que ir partido a partido. La primera prueba del semestre la pasó de manera contundente: tanto en la ida -en Brasil- como en la vuelta -en Buenos Aires- el conjunto de Gustavo Alfaro se impuso sin problemas. A todo esto, la ida ante Liga se jugará en Quito entre el 20 y el 22 de agosto. La revancha se disputará una semana después en La Bombonera.

Lejos de cuidar la ventaja, Boca fue por un gol que le permitiera jugar más tranquilo. Antes de los 20 minutos, de hecho, tuvo una oportunidad muy clara para abrir fuego: Wanchope Ábila -de frente al arco, listo para definir- se la dio a Nahitán Nández, que estaba solo, pero el uruguayo -ya sin arquero rival- desperdició una oportunidad inmejorable.

Athlético Paranaense se dio cuenta de que le habían dado una nueva oportunidad. Que, si se animaba, iba a poner en peligro al local. Boca le dio la pelota y el conjunto brasileño la empezó a manejar bien. Un tiro libre encendió las alarmas de Gustavo Alfaro: su equipo no podía perder la concentración.

A los 35 minutos Boca tuvo otra oportunidad para sellar su clasificación: Paranaense sacó una pelota en la línea. Era un claro mensaje: el local estaba mejor y merecía abrir el marcador.

En el segundo tiempo Boca aceleró aún más en busca de ese gol que le diera un poco de calma. Más allá de que el 0 a 0 era suficiente para meterse en los cuartos de final, quería un tanto más. Y lo consiguió Wanchope Ábila, a los 12, con un remate feroz que rompió el arco del arquero Santos.

Paranaense se apagó. Boca tenía la pelota. El conjunto brasileño, que en el primer tiempo había tenido algunas, ya no hizo más nada. Parecía que la visita no se daba cuenta de que se le estaba escapando la clasificación. O, tal vez, anímica y futbolísticamente no le alcanzaba para más. Apenas quedaba lugar para un gol, pero del Xeneize: Toto Salvio, flamante refuerzo, metió el 2 a 0 definitivo. La daga que cerró la faena.

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