Boca perdió con Fluminense y la séptima se hace esperar

Cayó ante el equipo brasileño que por primera vez conquista América. Cano adelantó al 'Flu' y Advíncula puso el 1-1. En el suplementario, Kennedy, con un golazo y que luego fue expulsado, puso el definitivo 2-1 en Río de Janeiro. Fabra vio la roja en el 'Xeneize'.

Boca Juniors perdió este sábado en tiempo suplementario en la final de la Copa Libertadores ante Fluminense que se impuso por 2 a 1, en Río de Janeiro, y se consagró campeón del certamen continental por primera vez en su historia.

El delantero Germán Cano, a los 36 minutos del primer tiempo, y Jonh Kennedy, a los 10 del primer tiempo suplementario, le dieron el triunfo al conjunto de Brasil, mientras que el defensor Luis Advíncula, a los 27 del complemento, había igualado de forma transitoria.

Ambos quipos finalizaron con 10 futbolistas el encuentro, ya que Kennedy, a los 10 minutos del primer tiempo suplementario, fue expulsado por doble amonestación, mientras que Frank Fabra vio la roja directa por agresión física.

El ’Xeneize’ se tomó con calma el comienzo de un primer tiempo que lo tuvo a Fluminense como claro dominador de la pelota. Al principio sin traducirlo en peligro o en acciones de profundidad, pero a fin de cuentas eso le permitió desgastar a un rival que intentó mantener el orden pero que le faltó ser un poco más agresivo en la disputa.

El equipo de Fernando Diniz avisó primero con un cabezazo de Germán Cano que contuvo el arquero Sergio Romero, mientras que en la réplica Miguel Merentiel probó los reflejos de Fábio tras una gran corrida.

No ocurrió mucho más de no ser por la chance que desperdició Edinson Cavani con un frustrado taco a su compatriota o el cabezazo directo de Nicolás Valentini a Ganso que pudo haberle costado una tarjeta roja.

Sin embargo, el primer quiebre del partido llegó a los 36 minutos, cuando Cano se quitó la marca de Luis Advíncula y conectó, de media vuelta, un centro atrás desde la derecha de Keno. Fue su grito número 13 para coronarse como el máximo artillero de la Copa.

Pese a que Boca intentó reaccionar al comienzo del segundo tiempo y generaron más chances, principalmente con Merentiel, el Fluminense por poco amplía a los 54 minutos tras una jugada en que Arias y Keno volvieron a buscar a Cano pero se les anticipó Romero.

A los pocos minutos, el Fluminense fue retomando el control del partido pero Boca no renunció al intento de empatar.

En una de las ofensivas del elenco argentino, el conjunto brasileño le dio mucho espacio y el peruano Advíncula, con un fuerte disparo desde fuera del área, empató el partido a los 71 minutos.

Tras el empate, el partido perdió un poco de ritmo e intensidad, incluso porque los entrenadores hicieron varias modificaciones pensando en una posible prórroga, aunque la entrada del juvenil John Kennedy le dio un poco más de poder ofensivo al Fluminense.

Ya en el primer acto del suplementario, Boca fue el que dominó e impuso su impronta de juego, sin embargo, en la única que Fluminense avanzó con decisión lastimó: Kennedy capturó un flojo despeje y convirtió un golazo que valió el 2 a 1 para su equipo y su la posterior expulsión por doble amarilla por festejo desmedido.

En el último epílogo, Boca, que en el final también terminó con diez por expulsión de Frank Fabra, se lanzó desesperadamente en busca del empate, pero no pudo lograrlo, y Fluminense tuvo un acción inmejorable que dio en el palo. Aunque sufrió en el final, los Cariocas supieron aferrarse al triunfo y se quedaron con la primera Copa Libertadores de su historia.

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