"Caruso no soportó otra relación de la víctima"

El próximo viernes se conocerá el veredicto de responsabilidad penal en el juicio que se le sustanció a Emanuel Caruso, quien hostigó y violentó durante los últimos años a su ex pareja.

Este martes tuvieron lugar los alegatos finales de las partes en el debate por lesiones leves agravadas, desobediencia y amenazas en contexto de violencia familiar que tiene como imputado a Emanuel Caruso.

La fiscal Laura Blanco consideró acreditado a lo largo del debate que “nos encontramos ante un claro caso de violencia de género, con una escalada de hechos de violencia por parte de Caruso hacia la víctima”, resaltando que “nos resultaba difícil que una persona pueda denigrar tanto a otra, revelando imágenes de su intimidad, dando su teléfono por redes sociales”.

En este contexto, añadió que “evidentemente Caruso no soportó otra relación de la víctima y comenzó con los ataques virtuales; luego ataques a las personas que rodeaban a la víctima. Durante toda esta época Caruso no cumplía con las medidas judiciales de protección dispuestas”.

El objetivo judicial con la medida de protección era que el imputado no se pudiera acercar a la víctima, pero para la fiscal “claramente Caruso incurrió en desobediencia cada una de las veces que estuvo con la víctima. El día 12 de junio de 2020 fue a la casa de la víctima, y no se encontraba trabajando para la empresa, desobedeciendo la orden dictada por la jueza penal, controlada por su tobillera electrónica.

El 13 de abril de 2020 se produce un nuevo hecho de amenazas por teléfono y en función del contenido de las mismas no quedan dudas de la autoría de Caruso. Esa llamada también implicó una desobediencia a la orden dictada por la jueza penal.

“En función de todas estas evidencias que han sido traídas a debate, hay una constante: nadie podía frenar a Caruso.

UNOS SÍ, OTROS NO

En su alegato final, el defensor Ariel Quiroga expresó que hay un hecho, el del 13 de abril, que no es pasible de ser discutido, ya que ha sido admitido por su pupilo, pero a su criterio “hubo poco material probatorio de que Caruso arrojó piedras. La policía reconoce que se equivocaron de auto al secuestrar. Aquí hay una duda razonable”.

En el primer hecho corresponde la absolución, agregó, y “hay otro hecho en Laprida donde no hay ningún testigo presencial. Lo concreto es que el imputado da una versión que no puede ser descartada. El defensor no comparte que las lesiones descriptas por la víctima sean compatibles con las descriptas por la forense”. Respecto del hecho de amenazas del 13 de abril de 2020, “si es cierta la versión de Caruso difícilmente podemos acreditar la desobediencia porque “la orden de la jueza penal no se ofreció como prueba”.

Si una misma conducta tiene previsto una serie de sanciones, debe priorizarse el Juzgado de Familia, concluyendo el defensor que ha quedado probado que Caruso cometió el delito de amenazas, pero solicita la absolución por el hecho del 12 de octubre, así como también por el del 1 de enero de 2020 y por el del 12 de junio de ese año. Por el hecho del 13 de abril también solicitó su absolución por la desobediencia.

Finalmente, el juez Martín Cosmaro pasó a deliberar y el próximo viernes al mediodía dará a conocer su veredicto de responsabilidad penal.

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