El pasado viernes, se convocó a la audiencia por los alegatos finales en el segundo juicio que se realiza en el marco de la investigación por la muerte de Julian Antillanca ocurrido el 5 de septiembre de 2010. Aunque la audiencia tenía previsto como horario de inicio las 9 de la mañana, se extendió hasta pasadas las 18 horas, sin que se procediera a la lectura de las sentencias para los policías imputados.
En esa oportunidad, además de la exposición la fiscal Mirta del Valle Moreno tomó la palabra Verónica Heredia, la abogada, centró su exposición en el contexto político y jurídico en que se desarrollaron los hechos. Y acompaño lo expuesto por la fiscalía.
Sin embargo, las palabras más contundentes fueron la de los padres de Julian. "A pesar de que mí hijo fue asesinado cobardemente, yo no vengo a buscar venganza- dijo Sandra Tolosa, la madre de Julian- vengo a buscar justicia. No solo por mi hija Ayelén, sino por mi hijo Diego, que a partir del asesinato de Julián se le llenó el corazón de dolor y de tristeza".
En cuanto a la sentencia, la mujer expresó: "ellos hablan de condena social, nosotros tenemos una condena para toda la vida. El vacío que nos dejó Julián a la familia, a los amigos, el dolor y hasta la amargura que nos dejó, el vacío... Lo único que quiero es justicia. Mí hijo fue asesinado brutalmente, cobardemente por la policía. Mi hijo salió a divertirse con sus amigos y me lo trajeron en una bolsa".
Por su parte, César el padre de Julián se presentó ante el Tribunal con objetos de su hijo y se enfrentó a los imputados.
"Estos son los despojos- dijo - le arrancaron la vida, los sueños. Podemos decir, que hasta ahora, Julián se fue sin explicaciones".
"(Julián) Hoy no pudo venir hoy, y desde hace casi cinco años (dentro de tres meses) que no puede venir acá, que no puede jugar, que no puede reír, no puede llorar...y yo acuso, señores del tribunal, con total autoridad y con total honestidad sobre todo. Con total seriedad, acuso a estos señores de haber sido los matadores de sueños, de lágrimas, de risas, y de haberle quitado la vida a mucha gente, porque Ayelén –su hermana- es una chica triste; porque Tomás, es un nene triste, y porque su madre es una mujer devastada".
Con un tono más elevado y dirigiéndose hacia los imputados, Antillanca expresó "los golpes que le dieron a Gonzalo Julián Antillanca para que muera es de inhumanos. Vean lo que hicieron... Yo los acuso de cobardes!, por mentirles a sus familias y no decirles la verdad y hacerse cargo!...porque todas estas personas familiares de los acusados, están creyendo en su inocencia; porque ellos son cobardes...y están en una institución cobarde", concluyó.