Chubut ahogada por vencimientos en dólares y Santa Cruz acumula obligaciones en pesos

La situación de endeudamiento de Chubut y Santa Cruz tiene puntos en común, pero se diferencia por la moneda en que fueron contraídas las obligaciones de pago. En esta provincia los vencimientos en dólares asfixian las cuentas públicas, mientras que en el territorio al mando de Alicia Kirchner las obligaciones son en pesos. Ambas provincias afrontan serios problemas financieros y se aferran al ajuste como salida, pero chocan con la resistencia y conflictividad de los trabajadores estatales.

Chubut es la segunda provincia con más deuda de la Patagonia, acumulando un stock de endeudamiento que asciende a 46.995 millones de pesos hasta el primer trimestre de este 2019. El dato clave es que posee un encaje en dólares que abarca 87% del total de los préstamos tomados en los últimos años.

Según publica el portal de noticias y análisis El Extremo Sur, allí se focalizan los más graves problemas financieros del Estado chubutense que conduce Arcioni, ya que debe afrontar el pago de entre 120 y 170 millones de dólares anuales de vencimientos por amortizaciones e intereses. Esa situación coloca a la provincia en crisis permanente por los vencimientos trimestrales que no descienden de los 30 millones de dólares.

En la otra punta de los estados regionales se posiciona Santa Cruz, que es la provincia que ha tomado menos deuda en los últimos tiempos, con un stock de endeudamiento que asciende a 13.593 millones de pesos según la información existente hasta marzo de este año. Tiene a su favor el hecho de que solamente el 0,9% del endeudamiento tomado está encajado en dólares.

LA DIVISA

Uno de los puntos contrapuestos entre ambos es que la deuda santacruceña con el Estado nacional asciende a los 10.232 millones de pesos (75% del total) en el arranque de este año; mientras que la deuda chubutense con Nación es de solamente 5.408 millones de pesos (el 11% del total).

Ese esquema de endeudamiento en pesos y con la Administración central hace más posible su renegociación, en tanto que la tomada con organismos internacionales y en bonos en dólares es mucho más compleja de extender en sus vencimientos a futuro. A Chubut la afecta de manera directa la depreciación del peso frente al dólar, mientras que a Santa Cruz la golpea de lleno la galopante inflación.

Más allá de las diferencias existentes entre los dos extremos de una misma problemática -Chubut triplica prácticamente en endeudamiento a Santa Cruz-, ambas provincias tienen que afrontar pagos muy significativos de la deuda pública. Chubut pagó hasta el cuarto trimestre del año pasado 9.009 millones de pesos y Santa Cruz debió cancelar 4.439 millones de pesos.

En los tres primeros meses de este año, la administración chubutense debió desembolsar 981 millones de pesos por amortizaciones y otros 990 millones por los intereses, acumulando 1.971 millones de pesos en el primer tramo trimestral del 2019.

En tanto, la gestión santacruceña afrontó en el primer tercio de 2019 pagos por 386 millones de pesos por amortizaciones y 571 millones por los intereses, totalizando 957 millones de pesos en el arranque del 2019.

HERENCIA RECIBIDA

Los endeudamientos provinciales son una pesada carga para ambos gobernantes patagónicos, que deben saldar los empréstitos tomados en los años anteriores. En Chubut la deuda por habitante ascendió en el primer trimestre de 2019 a 77.203 pesos y en Santa Cruz la dimensión es mucho menor porque se traduce en 38.114 pesos por poblador santacruceño. Más allá de ese dato, ambas administraciones provinciales se encuentran entrampadas por los vencimientos.

Como consecuencia de los vencimientos de deuda y de los recortes que se vienen efectuando desde el Gobierno Nacional, tanto Chubut y Santa Cruz instrumentaron ajustes en los gastos públicos provinciales, mostrando la provincia liderada por Alicia Kirchner una reducción importante en los salarios de los empleados estatales y la obra pública.

Mariano Arcioni intentó transitar el año pasado el mismo camino pero se topó con la resistencia de los trabajadores públicos que lo obligaron a abrir las paritarias y emparejar salarialmente las subas inflacionarias.

Consolidar ajustes en ambas provincias -todavía más en Chubut, ya que Santa Cruz lo efectuó en buena parte- no será nada sencillo para los gobernantes porque los trabajadores estatales sienten el peso de los atrasos salariales, perdieron poder adquisitivo y sus economías se ven deterioradas mensualmente por los impactos de la inflación patagónica (que roza el 58% anual).

El segundo semestre de 2019 volverá a convertirse casi seguramente en escenario de conflictos, protestas y medidas de fuerza de los empleados públicos.

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