Ayer por la mañana en Rawson el gobernador Martín Buzzi fue consultado por el Decreto de Necesidad y Urgencia que el Gobierno provincial busca impulsar para frenar la renuncia masiva de los cirujanos del Hospital Regional, quienes presentaron su dimisión luego de que se los denunciara ante la Justicia por realizar intervenciones quirúrgicas en el ámbito privado durante su horario de trabajo para el Estado. Mañana vence el plazo de preaviso para dejar sus cargos en la administración pública. Todos presentaron la renuncia, menos Carlos Endrek porque está a punto de jubilarse, según admitió él mismo cuando estalló la crisis.
"Está en pleno proceso de trabajo. Lo he dicho más de una vez. Vamos a tomar y poner arriba de la mesa todos los instrumentos que hagan falta", explicó el gobernador sobre el decreto, asegurando que no volverá a realizar declaraciones públicas sobre el tema.
"No voy a hacer más declaraciones públicas sobre esto. Yo he dicho que el próximo que hable (del tema) será un juez imparcial que dictamine si es correcto o no lo que hacen los cirujanos. Y no la propia gestión de Gobierno, sino un juez neutral que diga si es correcto o no que los cirujanos mientras tienen que estar operando en el hospital público, están operando en el ámbito privado", agregó.
"Esto va a ser lo más sano, lo más profundo y fundamentalmente va a limpiar a los que hacen las cosas mal de los que hacen las cosas bien", sentenció.