Encendieron velas y elevaron plegarias por el subcomisario Gabriel Trujillo que se halla en Terapia Intensiva con un cuadro clínico extremadamente critico debido a las graves heridas que sufriera en la madrugada del sábado cuando se dirigía en su moto por la Ruta 12 en dirección a Cañadón Seco para realizar un servicio adicional en una empresa particular de esa localidad.
Fue embestido desde atrás por un Wolkwagen Polo que era conducido por un joven de apellido Alonso, al cual el test de alcoholemia de le dio positivo con una alta graduación.
A consecuencia del fuerte impacto por aproximación el policía fue despedido varias decenas de metros, en tanto que el automóvil volcó y su conductor igualmente resultó lesionado y también se encuentra internado a disposición del juzgado de instrucción de turno.
Trujillo reviste el cargo de segundo jefe del Grupo de Operaciones Rurales de esta zona y como la mayoría del personal de la fuerza de seguridad, compensaba su bajo salario cumpliendo adicionales por los que se perciben, de acuerdo a categorías, entre 13 y 15 mil pesos la hora.
El oficial es oriundo de Piedra Buena y desde allí su padre, en tanto que su madre llegó desde la provincia de Córdoba, mientras que en Caleta Olivia se encuentra su hermana que también reviste en la fuerza de seguridad provincial.
Sus compañeros y compañeras de diversas reparticiones venían realizando cadenas de oración y el lunes se autoconvocaron para cumplir con una vigilia y solidarizarse con los familiares, colocando velas en el acceso al hospital.
El cuadro clínico del oficial es “irreversible” según lo señala uno de los últimos parte médico debido a las gravísimas heridas, sobre todo por una severa lesión en el cráneo y además tiene comprometido sus pulmones.