De los inicios con Mora a nadar sin traje de neopreno en pleno otoño

De iniciarse con el profesor en la década del 80 a volver a la pileta natural hace dos meses. Y nadar "en cuero", Carola comparte con El Patagónico su experiencia en la natación en aguas abiertas que encontró gracias al empuje de "Nademos Juntos DM".

Fue en el verano, y las colonias de Luis Mora, que Carola hizo sus primeras incursiones en el mar. En ese lugar, y sobre la década del 80, que la niña comenzó a nadar en la pileta natural de la costanera que “Nademos Juntos-Domadores del Marques” recuperó y promociona hace más de un año, para que la comunidad disfrute de la natación en aguas abiertas

“Vengo nadando hace dos meses. Y este finde fue sin traje de neopreno, o cómo le dicen ‘en cuero’. Y fue espectacular. Hace poco salió una nota de un chico de 17 años que nadó en cuero y yo a punto de cumplir 51 años, me propuse a hacer lo mismo”, comenta Carola a El Patagónico.

El frío no lo sintió. De hecho no siente frio en el mar, aquel medio que conoció cuando el ‘profe’ Mora realizaba su colonia de verano e iniciaba a los niños en la natación. Primero nadando paralelo a la costa. Luego tirándolos desde el muelle.

“De la academia de Luis Mora tengo buenos recuerdos. Incluso nadábamos en malla de noche. En realidad nunca le tuve miedo al frio, no sufro el frio. Y más cuando estás acompañada por un grupo que siempre empuja y motiva. En especial, Juan Manuel (Diez Tetamanti). Antes era terminar el colegio e ir a la academia de Mora. Ahora es encontrarnos cada fin de semana”, recalcó la escribana.

Precisamente su profesión, estresante por momentos, la llevó a buscar una actividad física que la saque del sedentarismo y le beneficie en calidad de vida.

“Cada vez menos me ‘tira’ el manguito rotador. Eso es bueno. De a poco vamos dando pasos. Este fin de semana fuimos 6 mujeres las que nos animamos a nadar sin traje y hasta el ‘Minga’. Y el 25 de mayo repetimos la travesía con una nadada patriótica. Lo bueno de esto es que es sanador y es gratis. Es muy reconfortante volver a encontrarte con el mar y con esa vida sana, luego de un trabajo muy estresante”, recalcó.

Las fotos se viralizaron en las redes y un amigo llamó a Carola porque no salía de su sorpresa de la gente que nada en el mar en pleno otoño.

“El frío se nota un minuto, luego no. Después salís, te abrigás bien y te tomás un tecito. Y listo. Veo chicas que eran friolentas y se han acostumbrado, ya sea con remera debajo del traje o haciendo meditación. En mi caso voy y me meto. Y no conozco a nadie que no disfrute nadar, y esto se disfruta por el grupo, que te incentiva y apoya muchísimo”, sentenció la “Mexicana”, apodo que le puso Mora porque fue una vez de niña con una remera con esa inscripción.

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