Declararon once testigos en el juicio por el crimen del ingeniero boliviano

El juicio oral y público por el homicidio de Jhon Blas Gutiérrez, el ingeniero boliviano que fue asesinado en enero en una tienda del barrio Moure, comenzó ayer y declararon once testigos. Por el hecho la Fiscalía pretende condenar a Enzo Uranga y Lautaro Hernández a 20 años de prisión, por homicidio en ocasión de robo. El debate continuará hoy desde las 8:30.

La mamá, el papá, la tía y la pareja de ésta fueron los primeros cuatro testigos que declararon ayer en la apertura del juicio oral y público por el homicidio de Jhon Blas Gutiérrez, hecho por el cual fueron acusados Enzo Martín Uranga y Lautaro Hernández con la calificación jurídica de “homicidio en ocasión de robo, en concurso ideal con robo agravado por el uso de arma de fuego, en concurso real con robo simple”.

El crimen ocurrió en el interior de la tienda que la familia tiene en César Campoy al 2600, del barrio Moure, lugar al que llegaron los acusados y se probaron prendas de vestir para luego dejar en claro sus verdaderas intenciones de robo, provocando el crimen del ingeniero, además de las lesiones de su padre.

Fue la tía de la víctima fatal quien le dijo la identidad de los autores a la policía, porque ya los conocía del barrio y ese dato permitió que al cabo de unos minutos se produjera la detención en las inmediaciones, aunque para entonces también se encontraba otro sujeto, Alexander Rojas, en cuyo domicilio la policía realizó un allanamiento y secuestró las prendas de vestir que fueron robadas, las cuales además tenían manchas de sangre.

El debate se interrumpió con un cuarto intermedio y al reanudarse declararon otros siete testigos, entre los cuales se encontraron policías y civiles que participaron de los allanamientos y observaron los secuestros que obran en la causa.

El tribunal de juicio está presidido por la juez penal Mariel Suárez y se completa con la vocalía de Martín Cosmaro y Marino Nicosia.

El Ministerio Público Fiscal está representado por la fiscal general Camila Banfi, mientras que Uranga es asistido por las defensoras públicas Lucía Pettinari y María de los Angeles Garro. Hernández, en tanto, es asesorado técnicamente por el abogado particular Mauro Fonteñez.

La prueba testimonial se terminará de incorporar hoy cuando se reanude el juicio a las 8:30 por lo que restará dar lectura a la documental y luego los alegatos de las partes.

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COMO FUE EL ASESINATO

Hay que recordar que el hecho por el cual fueron acusados Uranga y Hernández ocurrió el 20 de enero, cuando los ambos cometieron un primer robo alrededor de las 18 en un negocio de la calle Campoy al 2600.

Al lugar ingresaron pateando una puerta y una vez en el interior tomaron dos botellas de Dr. Lemon y se dieron a la fuga. La propietaria alcanzó a verlos cuando se iban, observando que uno de ellos llevaba un arma en la cintura.

Dos horas después, las mismas personas entraron a la “Tienda Rodrigo”, distante a escasos metros. Actuaron como clientes comunes, se probaron ropa y calzado, y una vez con las prendas se dirigieron a la caja donde estaban el propietario del local, su esposa y su hijo John.

Uranga extrajo el arma de fuego diciendo “esto es un asalto” exigiendo la entrega de “toda la plata”. La mujer le dijo que no tenían dinero y el imputado disparó al dueño del local en el muslo izquierdo y a Blas en el pecho. Inmediatamente Uranga y Hernández se dieron a la fuga con las prendas robadas.

Los heridos fueron trasladados al Hospital Regional y allí falleció Blas, por lo que el hecho se calificó como “homicidio en ocasión de robo, en concurso ideal con robo agravado por el uso de arma de fuego, en concurso real con robo simple”.

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