Demoraron a una mujer por la desaparición de Juan Carlos Castro

Es la última persona que lo vió en la madrugada del jueves. Esto sumado al hallazgo de prendas de vestir con sangre en un lavarropas complicarían su situación. Las manchas de sangre serán cotejadas con el ADN de los familiares del desaparecido.

En la continuidad de las averiguaciones para dar con el paradero de Juan Carlos Castro, trabajador de una empresa de seguridad privada que desde el jueves es intensamente buscado, se supo que la Policía va tras la pista de un grupo de amigos que habrían sido los últimos que vieron a Castro con vida.

De acuerdo a fuentes judiciales consultadas por La Opinión Austral, se supo que las investigaciones avanzan y los sospechosos serían las personas con las que Juan Carlos Castro se había juntado en la madrugada del jueves, cuando fue visto por última vez.

A través de testimonios, se estableció que una mujer habría sido la que, esa madrugada, era la que se encontraba manejando el Clio de Castro. Ella, en su momento, dio su declaración, pero ayer, cuando la notificaron para que volviera a dar su exposición, comenzó a contradecirse, por lo que el juez ordenó que fijara domicilio y quedara sujeta a la causa. Se advierte que en el auto viajaba otro hombre por lo cual no se descartan nuevos procedimientos.

Asimismo, informó La Opinión Austral que en la inspección realizada por la Policía, dentro de un lavarropas encontraron ropa con rastros de sangre. La misma fue secuestrada y se tomaron muestras que fueron enviadas a cotejar para determinar si es humana. En caso de serlo, se tomará una muestra de ADN a los hermanos de Castro y verán si efectivamente es de él.

Por otro lado, en la requisa vehicular del Clio de Castro, que fue encontrado en estado de abandono en la zona de chacras de Caleta, se supo que hubo algo que llamó la atención a los investigadores y es que alguien recortó parte del tapizado del baúl.

Asimismo, trascendió la existencia de un video de una cámara de seguridad en los que se vería a la mujer sospechosa, junto al hombre al que le encontraron la ropa con sangre, lavando el auto de Castro, por lo que se podría presumir que, tras abandonar al hombre en algún lugar, limpiaron el vehículo minuciosamente, lo abandonaron en la zona de chacras e intentaron prenderlo fuego para eliminar la evidencia.

Lo cierto es que, por orden de la Justicia, la Policía realizó rastrillajes en diversos puntos de la ciudad, pero hasta el cierre de esta edición los resultados eran negativos.

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