Detienen a un barrabrava por el crimen de inspector municipal

Pablo Julián Villa Rojas, barrabrava de Tigre, fue detenido por el homicidio de Miguel Gómez, un inspector municipal de San Fernando que fue asesinado el domingo en medio de un procedimiento para identificar a cuatro sospechosos.

Un barrabrava de Tigre fue detenido en la localidad bonaerense de Grand Bourg, acusado de ser el autor material del crimen del inspector municipal que fue asesinado de un tiro el domingo último durante un procedimiento en el que se buscaba identificar a cuatro sospechosos en el partido de San Fernando, informaron ayer fuentes policiales.
La detención del principal sospechoso, identificado por la Policía como Pablo Julián Villa Rojas (22), fue realizada por efectivos de la SubDDI de Tigre y la comisaría 1ra de San Fernando cuando merodeaba un domicilio de la calle Piñeyro y la ruta 8, en la localidad de Grand Bourg, partido de Malvinas Argentinas.
Al momento de ser apresado, Villa Rojas, que es integrante de la barra brava del club Tigre, pretendió escapar pero finalmente fue atrapado por los policías que le secuestraron un revólver Magnum calibre 44 y una escopeta tipo Ithaca calibre 12/70.
Luego, los investigadores encontraron una pistola calibre 45 que el sospechoso había descartado en un descampado de San Fernando y, se presume, fue la utilizada para asesinar al inspector municipal Miguel Gómez (29).
"Tras tareas investigativas, sabíamos que este sospechoso pensaba encontrarse con un amigo que le iba a dar dinero para fugarse a otra provincia", dijo uno de los jefes policiales que participó de los operativos, quien además señaló que "de manera cautelosa hicimos una vigilancia encubierta en la zona hasta atraparlo".

UN DISPARO EN EL PECHO
La investigación estuvo encabezada por el fiscal de San Fernando Alejandro Musso y la clave para llegar a Villa Rojas, quien tiene antecedentes y también figura en los registros penitenciarios con el apellido Guipponi, fue el seguimiento de una serie de imágenes de cámaras de seguridad.
El hecho ocurrió aproximadamente a las 19:30 del domingo, cuando dos hombres y dos mujeres llegaron hasta una remisería en la calle General Pinto y Tres de Febrero de San Fernando. Allí pretendieron abordar un auto, pero el remisero se negó a llevarlos porque observó que uno de ellos llevaba un arma dentro de una bolsa.
Inmediatamente, desde la remisería alertaron sobre lo sucedido al móvil del Comando de Patrullas local que transitaba por el lugar realizando patrullajes preventivos.
El inspector municipal Gómez que conducía el móvil y el policía bonaerense que se encontraba con él, observaron el paso de los sospechosos en el cruce de General Pinto y Belgrano, a pocas cuadras de la remisería, por lo que intentaron identificarlos.
En ese momento, uno de los hombres comenzó a disparar contra el policía y mató al inspector municipal que había quedado en la línea de fuego.
Según los investigadores, el policía disparó seis tiros con su pistola reglamentaria para intentar disuadir a los delincuentes, pero éstos escaparon.
Gómez murió antes de que pudiera ser atendido por los médicos del Hospital de San Fernando, como consecuencia de las heridas que le provocó el tiro en el pecho.
Fuentes de la investigación dijeron que habitualmente los inspectores municipales que realizan la tarea de chofer y participan de los recorridos de control junto a los policías llevan chalecos antibalas que le provee el municipio, pero al momento de ser baleado Gómez no lo tenía puesto.
Por pedido del fiscal Musso, efectivos de la comisaría 1a. de San Fernando, en colaboración de la SubDDI de Tigre y la DDI de San Isidro, hallaron cámaras de seguridad del municipio y privadas en las que se observaban tanto los momentos previos al crimen y posteriores a la fuga de los sospechosos. Y un testigo, luego, identificó a una de las chicas que se hallaba con el autor de los disparos.
Los investigadores analizaron el muro y contactos de la red social Facebook de esta chica y, así, se llegó a Villa Rojas.
"Quedó claro que tanto las dos chicas como el joven que acompañaban al imputado no tuvieron nada que ver con el crimen. Villa Rojas estaba armado sin que ellos lo supieran y porque el fin de semana había tenido problemas en la cancha en el marco de una interna en la barra de Tigre", explicó a Télam una fuente judicial.
Las chicas que acompañaban al acusado contaron que habían conocido a los dos jóvenes por Facebook y esa noche habían acordado una salida al río.
El análisis de los contactos del Facebook de estas jóvenes que terminaron siendo testigos y están desvinculadas del crimen, al igual que el compañero de Villa Rojas, fue clave para identificar y rastrear al imputado.
"Luego del hecho, Villa Rojas escondió la pistola en un arbusto donde la secuestramos, se fugó de su domicilio en Virreyes y se refugió en la casa de una conocida hasta que lo atrapamos en Grand Bourg", añadió la fuente.
Villa Rojas tiene antecedentes penales por drogas, estuvo preso en una causa cuando era menor y ahora quedó a disposición del fiscal Musso, quien lo indagará por la tentativa de homicidio en el caso del policía y el homicidio del inspector.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario


Las Más Leídas del Patagónico