Gisela Márquez y Paula Sánchez decidieron encadenarse en Ados. Ambas le reclaman a la obra social que preside Juan Carlos Cossio (secretario general de la UTA regional de Comodoro Rivadavia) que brinde una cobertura completa para sus hijos discapacitados.
El reclamo comenzó hace 48 horas, pero ante la falta de respuestas decidieron encadenarse pese a las bajas temperaturas.
El hijo de Gisela necesita oxígeno. “Desde el domingo que estoy reclamando. Lo único que cambió es que me dijeron que hoy el oxígeno iba a estar en mi domicilio. Igualmente, para mí no es nada porque hace dos semanas me dijeron que el oxígeno llegaba a mi casa y después de tres semanas me dijeron que me faltaba un papel. Para mí estamos igual que siempre: en nada”, subrayó.
“Mi hijo necesita esto para vivir. Hace tres días que el grupo de electrodependientes nos ayudó con un generador de energía, pero hace unas semanas mi hijo estaba en riesgo de muerte”, aseveró.
Gisela consideró que no se trata de un reclamo normal sino de la vida de una persona y apuntó contra la Justicia por no hacer cumplir las medidas cautelares. “Mi hijo tiene un amparo federal que fue firmado por (Eva Parcio de) Seleme. Ese amparo no se está cumpliendo porque en ese fallo la jueza dictamina todo lo que se le tiene que dar a Santiago desde 2014. Toda esta situación llegó a agravar el estado de salud de mi hijo”, aseguró.
Asimismo, la damnificada manifestó que son aproximadamente siete familias que están en la misma situación.
“ES ABERRANTE LO QUE HACEN”
Paula Sánchez, por su parte, necesita la cobertura para su hijo electrodependiente. “Yo tengo a mi hijo de 5 años y no paramos de vivir injusticias. Nosotros tenemos un recurso de amparo en camino. Tenemos una medida cautelar que no se está cumpliendo. La medida es de abril y van presentando papeles erróneos para ir dilatando la causa y no cumplir con los derechos que corresponden”, subrayó.
“Nosotros lo que estamos reclamando es que se cumpla la ley. Que se dejen de pisotear los derechos de un niño discapacitado. Es aberrante lo que hace esta gente. Hicimos todos los pasos dentro del marco legal, pero no nos atienden. No nos dan la oportunidad de garantizar los derechos de nuestros hijos”, aseguró.
“No hablamos de una cirugía estética; estamos hablando de oxígeno y de equipamiento para que un ser humano pueda vivir bien. No puede ser que sea más importante la plata que la vida de una persona”, agregó.
“Estamos hasta las pelotas de vivir en esta sociedad de mierda donde es más importante la plata que la vida de un ser humano. Tengo un montón de cosas para hacer que tengo que dejar de lado para venir a pedir que se haga justicia. Lo que estamos pidiendo es que se garanticen nuestros derechos. En el fallo de la jueza Seleme dice ‘se hará justicia’. Se cagó de risa después de firmarlo porque no pueden hacer que se garantice. Es aberrante. Estoy superada porque no hay forma de que entiendan que la vida es más importante. Estamos hablando de un ser humano”, destacó Paula.