Lo que comenzó como una recorrida por los caminos rurales de Sierra de los Padres terminó convirtiéndose en una experiencia inolvidable para una familia marplatense. Emiliano "Dibu" Martínez protagonizó una situación tan inesperada como llamativa cuando su camioneta quedó atrapada en el barro tras las fuertes lluvias que afectaron la zona.
La ayuda llegó de la mano de dos vecinos que, sin imaginarlo, terminaron compartiendo varias horas junto al arquero de la Selección Argentina. Leonardo Albarracín y su hijo Ramiro habían salido en moto con la ilusión de recorrer la zona donde el futbolista posee un campo. Sabían que existía la posibilidad de cruzárselo, aunque jamás imaginaron que el encuentro se produciría en medio de una situación tan complicada.
Las precipitaciones habían dejado los caminos rurales prácticamente intransitables y varias zonas permanecían cubiertas de barro. En ese contexto, dos camionetas quedaron completamente encajadas. Una pertenecía a un amigo del arquero y la otra era la de Martínez, quien había intentado asistirlo, pero terminó atrapado en el mismo sector.
"Salimos en moto porque había llovido mucho y los caminos estaban intransitables. Más o menos me imaginaba por dónde era, pero no estaba seguro. De repente vimos dos camionetas y una figura enorme. Mi hijo me dijo: 'Ese es el Dibu, papá'. No lo podía creer", recordó Albarracín en una entrevista con La Capital. Padre e hijo se acercaron para saludar al guardameta del Aston Villa, quien les explicó rápidamente el inconveniente que estaba atravesando.
Sin demasiadas vueltas, ambos decidieron colaborar para intentar sacar los vehículos del barro. La ayuda de Leonardo resultó determinante desde el primer momento. Llevaba consigo una navaja que permitió cortar los nudos de las lingas utilizadas para remolcar las camionetas, una tarea que facilitó los distintos intentos por liberar los vehículos.
Mientras trabajaban en medio del barro, la conversación fluyó con total naturalidad. Según contó Albarracín, el diálogo estuvo lejos de centrarse en el fútbol o en la histórica carrera del arquero. "La calidad humana del Dibu es impresionante. No hablamos del Mundial ni de fútbol. Fue una charla común, como si nos conociéramos desde hacía mucho tiempo", relató.
Con el correr de los minutos quedó claro que el trabajo sería más complejo de lo esperado. Leonardo llamó a su esposa para que acercara una pala y otra linga, mientras que uno de sus hijos también se sumó a la tarea. Incluso el propio Martínez fue hasta su propiedad para buscar un pequeño tractor que terminó siendo una herramienta fundamental para destrabar la situación.
Después de más de tres horas de esfuerzo conjunto, finalmente lograron sacar ambas camionetas del barro. El arquero agradeció una y otra vez la ayuda recibida y les expresó el valor que había tenido el gesto. "Antes de irse nos dio las gracias de todas las formas posibles y nos dijo que lo habíamos salvado. Imaginate lo que significa escuchar eso de alguien que nos dio tantas alegrías a todos los argentinos", recordó Leonardo.
Cuando parecía que la historia terminaba con un simple agradecimiento, llegó el momento más emotivo de la jornada. Albarracín había llevado una camiseta de la Selección Argentina, un póster con la recordada atajada de Martínez frente a Randal Kolo Muani en la final del Mundial de Qatar y varios fibrones con la esperanza de conseguir una firma.
El arquero accedió a firmar cada uno de esos recuerdos sin inconvenientes. Sin embargo, antes de despedirse decidió tener un gesto que sorprendió por completo a la familia. "Cuando ya se iba, frenó, se sacó el camperón oficial de la Selección y me lo regaló. Ahí no pude contenerme. Me largué a llorar. Fue un momento inolvidable", reveló Albarracín, todavía emocionado por una experiencia que comenzó como un rescate en medio del barro y terminó convirtiéndose en un recuerdo imborrable junto a uno de los grandes ídolos del fútbol argentino.