El exjuez Oyarbide amplió su declaración ante Stornelli

Tras prestar declaración el miércoles, el exjuez Norberto Oyarbide volvió ayer a los Tribunales de Comodoro Py y después de más de dos horas en la fiscalía de Carlos Stornelli, en el marco de la causa de los "cuadernos de las coimas", ratificó sus dichos ante la Justicia donde reiteró que durante el anterior gobierno recibió presiones en causas que comprometían a la familia Kirchner.

Contó que tuvo una reunión con el entonces poderoso espía Jaime Stiuso y el operador judicial Javier Fernández, y que le pidieron en “nombre de Néstor y Cristina Kirchner celeridad en la causa de enriquecimiento ilícito”. Pese a las especulaciones, Oyarbide no declaró como arrepentido y su nueva declaración dará lugar a otra investigación.

El miércoles Oyarbide había asegurado ante el periodismo que le “apretaron el cogote” para cerrar la causa por enriquecimiento ilícito contra la familia Kirchner. Allí mencionó al auditor General de la Nación Javier Fernández y al exespía Jaime Stiuso como quienes estaban detrás de los aprietes.

Ante el fiscal, Oyarbide volvió a declarar. Lo hizo por más de dos horas y allí ratificó sus acusaciones contra el operador judicial del PJ y el exespía de la SIDE. Contó más detalles, al señalar que mantuvo una reunión en un inmueble de la avenida Córdoba, en Capital Federal, con Stiuso y Fernández “quienes en nombre de Néstor y Cristina Kirchner me pidieron celeridad en la causa (por enriquecimiento)”, explicó a Clarín el abogado defensor Osvaldo Cantore.

Cuando se le consultó si el pedido respondía a que el expediente se cierre, la defensa de Oyarbide reiteró que el exjuez “solo se refirió al pedido de celeridad”. La denuncia por enriquecimiento ilícito se remonta a 2008. Tuvo como eje el exponencial crecimiento que el matrimonio Kirchner tuvo en su bienes de un 158% sólo en un año.

El exjuez federal, que no pidió acogerse a la figura del imputado colaborador, radicó de esta manera, una denuncia a raíz de las acusaciones contra Fernández y el espía Stiusso.

En la causa de los “cuadernos de la corrupción”, el exmagistrado está acusado de ser partícipe necesario de la asociación ilícita que “comandó Néstor y Cristina Kirchner” y que se dedicó, durante una década, a establecer un circuito de pago y cobro de sobornos, que según el expediente, podrían superar los 200 millones de dólares. La Justicia sospecha que Oyarbide recibía dinero para favorecer con sus resoluciones al kirchnerismo.

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